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Por Jorge Loayza
Fotos: Claudia Alva
Los antibióticos se pueden comprar en cualquier farmacia como si se trataran de caramelos sanadores. Un estudio realizado por la SAIDI y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) en cuatro distritos del Callao, en el año 2006, reveló que el 49.6% de las personas encuestadas acuden a la farmacia para comprar antibióticos sin receta médica.
El problema del excesivo e irracional consumo de antibióticos ya es conocido por las autoridades del sector. La Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas del Ministerio de Salud (Digemid) descubrió en el año 2005 que la elevada prescripción de medicamentos antimicrobianos (que comprenden antibióticos, antivirales y antiparasitarios) en hospitales y centros de salud llegaba a 49% y 62.5%, respectivamente. También se encontró que la disponibilidad sin receta médica de un medicamento antimicrobiano en los establecimientos privados era de un 85%.
Para el doctor coordinador en nuestro país de la Iniciativa contra las Enfermedades Infecciosas en América del Sur, Jaime Chang, según cálculos efectuados por la entidad a la cual pertenece, en el 60% de los casos en los se recetan antibióticos estos no son necesarios. El doctor expone varios casos para demostrar cómo el consumo de dichos medicamentos son innecesarios.
Se tiene que usar un antibiótico cuando haya infección bacteriana, no viral. De acuerdo con estimados de SAIDI, en el caso de niños el 75% de las consultas que hay en un hospital son por infecciones respiratorias. En el 80% de los casos, los niños salen del consultorio con un antibiótico recetado.
El doctor Jaime Chang señala que eso no tiene sentido porque probablemente más de la mitad de las infecciones en los niños son causadas por virus que no necesitan esa prescripción. "La mitad de esos niños están recibiendo antibióticos innecesariamente, esos niños necesitarían cuidados generales, cuidado de la fiebre, que sigan comiendo o mamando en el caso de ser pequeños, porque a veces una infección viral sí se convierte en bacteriana y puede necesitar antibióticos. Si el niño no mejora debe regresar al servicio de salud para que lo vuelvan a revisar", explica el doctor.
. La gente que va a una consulta tiene la idea de que debe salir con una receta. El padre o madre que lleva a su niño al médico quiere recibir un medicamento. "La gente tiene muy metido en la cabeza que si hay una infección se debe tomar un antibiótico, pero el médico no sabe si esa infección es bacterial o viral", sostiene el especialista.
Si se tiene un resfriado común con dolor de garganta, lo que hace gran parte de la gente es ir a la farmacia y comprar un antibiótico, lo toma y queda feliz porque piensa que es bueno para esa desesperante tos, pero estamos haciendo varias cosas mal porque se ha consumido un antibiótico para una situación en la cual no se necesitaba, porque si bien hay un problema de infección a la garganta, en la gran mayoría de los casos ese problema es viral.
Otro caso común es tomar un antibiótico sin saber si sirve para la infección que uno tiene. "Lo que sirve en un hospital de un determinado distrito puede no servir en otro ubicado en una zona diferente. Las poblaciones de bacterias van cambiando su patrón de resistencia a los antibióticos de manera distinta de un sitio a otro, entonces lo ideal es que el médico recete el antibiótico sabiendo el patrón de resistencia de esas bacterias según la zona donde está trabajando", precisa el doctor Chang.
La industria farmacéutica presiona por recetar ciertos antibióticos de determinado laboratorio. Es un hecho que ocurre: quien está afuera del consultorio dándoles papeles a los médicos y diciéndoles qué recetar no es un colega del Ministerio de Salud o un docente universitario, es el representante del laboratorio que intenta vender. No se debe prohibir que haga propaganda, pero sí regular que la propaganda tenga respaldo científico sin ocultar información o engañar.
Hay muchos médicos que no están capacitados para recetar correctamente. Los doctores tienen la obligación de revisar la información de los antibióticos. Debe saber que el antibiótico funciona para una bacteria determinada . El director general del Instituto Nacional de Salud, Víctor Suárez, sostiene que el médico debe mejorar su prácticas por un proceso en el cual se puede optar por la atención diferida.
"Por ejemplo, decir que el niño no necesita antibióticos en este momento pero pedir que lo traiga al día siguiente o a las cuarenta y ocho horas, para volverlo a ver, eso también tiene que ver con una nueva organización del servicio de salud", señala.
. La gente se automedica. Si un niño de año y medio es medicado con el antibiótico tetraciclina o uno similar, puede sufrir el manchado de sus dientes de marrón para el resto de su vida. En otros casos, como con la gentamicina, la gente cree que al aplicárselo en inyectable el efecto va a ser más fuerte. "Dependiendo de cómo se consuma puede haber un daño a los riñones", alerta el doctor Chang.
UNA PASTILLA PARA LA MORAL
 Voz de alerta. El doctor Jaime Chang alerta sobre el uso indiscriminado de antibióticos en nuestro medio, y señala que médicos, pacientes y la industria farmacéutica tienen responsabilidad. |
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• El director general de Digemid, Víctor Dongo, señala que cuando el antibiótico no es el correcto o no se consume en la dosis y cantidad que el médico ha recetado, la bacteria va a reconocer el medicamento y crea un tipo de defensa contra ese medicamento.
• Una persona a la que le recetan un antibiótico por cinco días piensa que al sentirse bien al tercer día ya no hay razón para seguir tomando. "Esa persona todavía tiene la bacteria y empieza a crear un sistema de defensa al antibiótico y la siguiente vez el antibiótico ya no le hace efecto", indica.
• El médico es influenciado por la industria farmacéutica con antibióticos sobre los que no tiene conocimiento y que no necesariamente son efectivos. "De parte de algunos médicos no hay el criterio de continuar en su formación y muchos pierden los canales de información científica y solo se amparan en las verdades a medias de los laboratorios", señala el doctor Dongo.
• Los antibióticos matan a las bacterias y no al virus como el de la gripe o el resfriado común. Más del 40% de problemas respiratorios son virales y la gente –equivocadamente– toma antibióticos. Las recetas médicas de antibióticos no pueden volver a usarse, sólo sirven para determinado momento y paciente, por eso una receta no puede recomendarla a un pariente o un amigo.
• Siempre tiene que ir a un médico para que le recete de acuerdo con su estado de salud, su peso y su talla. |