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En el interior del país los segmentos D y E son los que cada día luchan por sobrevivir mientras que el IPC acumulado sigue en aumento.
Vanessa Ochoa.
El que las amas de casa padezcan por tratar de estirar su presupuesto para hacer frente al alza de precios de los alimentos es pan de cada día.
Pero esta situación es más grave en los sectores socieconómicos D y E, es decir, entre los más pobres, pues es allí donde el precio de los alimentos de la canasta familiar tiene mayor incidencia.
Cifras de la consultora Apoyo revelan que el peso de los alimentos en la canasta básica de los sectores D y E está en 55% y 59%, respectivamente; mientras que en el sector C es de 46% y en el A y B tan solo de un 26%.
Hay cosas que no se pueden dejar de demandar indistintamente del nivel de ingreso que tenga cada sector, ello golpea con toda seguridad a los más pobres porque destinan una mayor parte de su gasto a alimentos.
MÁS FUERTE EN PROVINCIAS
Sin embargo, esta situación golpea más fuerte en las provincias, pues pese a que hay mayor inversión, el poder adquisitivo de sus pobladores no mejoró y por ende su presupuesto no va en la misma línea con la subida de los precios.
Ello lo comprobaron reporteros de La República en diferentes ciudades del Perú. Tal fue el caso de Chiclayo, que en junio tuvo una inflación de 0.65%, mientras que la acumulada en el primer semestre fue de 5.29%.
Valentina Vélez Siesquén –chiclayana y ama de casa– dice ya no saber qué hacer para alimentar a los cuatro miembros de su familia. El poco dinero que se gana no alcanza, dice.
"Estamos viviendo la misma situación del primer gobierno del señor Alan García. Los más perjudicados somos los pobres. Si suben los alimentos de primera necesidad, deberían subir los sueldos", comenta.
En Piura, ciudad con una inflación acumulada de enero a junio de 4.45%, Gabriela Tineo (46) y Pascuala Chero, (48) vendedoras de golosinas y refrescos, respectivamente, dicen que ni porque trabajan más de 12 horas pueden completar su presupuesto.
"Todo cuesta más. El arroz, el aceite, el azúcar aumentan sus precios cada día y quienes nos dedicamos a las ventas tenemos que subir nuestros costos para sobrevivir, pero ni así alcanza", dice Gabriela.
"Ni el precio del pescado está al alcance de los más pobres y eso dificulta a las amas de casa que tenemos que ingeniarnos para alimentar a nuestros hijos", dice a su vez Pascuala.
En Trujillo, parece que la eterna primavera es cosa del pasado para Juan Sánchez Zapata quien a sus 40 años y con cuatro hijos que mantener la situación actual es una catástrofe. "Se gana apenas para comer. Nada más", acota.
MÁS CONSUMO, MÁS DINERO
En la zona sur del país, la perspectiva es otra. Y es que si bien, Arequipa y Moquegua registran índices altos de inflación acumulada (últimos 12 meses), ello se debe a que los niveles de consumo en la población aumentaron considerablemente en los últimos años. Es decir, la gente tiene más dinero para gastar, afirmó el economista Jorge Lira.
Sin embargo, aclaró que no todos los sectores de la población gozan de esta bonanza para enfrentar la oferta de productos, que en el caso de Arequipa, han sufrido alzas en sus precios en los últimos siete meses.
LA CLAVE
Culpables. Luis Zúñiga, presidente de la Convención Nacional del Agro Peruano (Conveagro), aseguró que está de más que ahora se busque culpables de la inflación cuando las propias instancias del gobierno, ni el Ministerio de Agricultura ni Sierra Exportadora, contribuyen a elevar la producción de alimentos. "Esperamos que el gobierno tome acciones respecto a la situación del sector (agrícola) por las condiciones adversas en las que se trabaja en el campo", dijo el dirigente agrario.
FAO: Prioridad a la agricultura
Solo en el 2007 el número de personas que padecen hambre en el mundo se incrementó en 50 millones, a causa del alza en el precio de los alimentos. Sin embargo actualmente el número de personas que sufren hambre en el planeta llega a 862 millones, reveló Jacques Diouf, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), durante la reunión que sostuvo ayer con el premier Jorge del Castillo.
En dicha cita, Diouf se comprometió a colaborar con el Perú en la lucha contra la pobreza, principalmente en las zonas alto andinas del país, donde más del 70% de la población vive bajo la línea de la pobreza.
Asimismo, consideró prioritario el desarrollo de la agricultura para atender a las 862 millones de personas que sufren hambre en el mundo.
"Si no se hace nada al respecto se continuará con la crisis. Se debe dar prioridad a la agricultura como solución a este problema", señaló.
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