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Cifra récord: penales albergan a casi 43 mil reos. Ex jefe del INPE dice que se debe a que jueces ordenan cárcel a lo que antes no se penaba.
Consuelo Alonzo.
¿Qué pasa con la juventud?, es la pregunta que se hará cualquier ciudadano al conocer que el 43.8% de la población penal del país tiene entre los 18 y los 29 años de edad. Es decir, que es "joven y económicamente productiva", tal y como lo señala un último informe (marzo 2008) del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
Este porcentaje, traducido en cifras, equivale a 18 mil 726 "ciudadanos" que buscaron el camino fácil por la falta de oportunidades. De este total, el grueso (8,578 reos) lo conforman los jóvenes entre los 25 y 29 años de edad.
Según este documento, fue "a partir de 2002 que el comportamiento de la población penitenciaria creció a ritmo geométrico". Y no le falta razón. Ese año, los 78 centros de reclusión del país albergaban a 27 mil 417 personas y hoy la cantidad es de 42 mil 754 internos. Es decir, que en los últimos seis años 15 mil 337 peruanos –por sus errores– engrosaron esa lista.
SIN REHABILITACIÓN
El informe textualmente dice que ello "constituye un grave problema, ya que no se han previsto las necesidades básicas como infraestructura, recursos humanos, recursos logísticos, presupuesto y servicios penitenciaros, lo cual es un obstáculo para realizar un eficiente tratamiento del interno". Es decir que así –completamente hacinados– ningún recluso podrá rehabilitarse ni reingresar a la sociedad como una mejor persona. Sino todo lo contrario.
Al respecto, el ex jefe del INPE, Wilfredo Pedraza, refiere que en los últimos años el crecimiento de la población penal excedió el promedio nacional que oscilaba entre el 3 y el 5%. "En los últimos años ese promedio ha subido a 8 y 9%, por eso vamos en más de 42 mil presos sin que se haya incrementado el número de penales", dijo. Por eso mismo, dijo, el penal de Lurigancho supera en 380% su capacidad poblacional, el Sarita Colonia del Callao en 400% y el de Mujeres en 250%.
A su parecer, esto se debe también a que los jueces, en los últimos años, han respondido con cárcel lo que antes no se penaba. Comentó que, hay mil 500 personas con penas que oscilan entre los dos días y los 18 meses. "Se tiene que construir más cárceles, dos cada año, las de hoy son escuelas del delito", dijo.
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