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Señala general en retiro Rodolfo Robles Espinoza. Agregó que el ex dictador hizo todo lo posible para encubrir a los asesinos y autores intelectuales de las matanzas.
César Romero.
 De frente. El general (r) Rodolfo Robles recordó sus denuncias de 1993 y las amenazas de muerte de que fue objeto. (Foto: Poder Judicial) |
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El ex dictador Alberto Fujimori hizo todo lo posible para encubrir a los criminales y a los autores intelectuales de los asesinatos de La Cantuta y Barrios Altos, por que las matanzas formaban parte de un proyecto político de 20 años.
Así, lo afirmó ayer el general en retiro y ex jefe del Comando de Instrucción y Doctrina del Ejército (Coinde), Rodolfo Robles Espinoza, al ser interrogado, por segunda audiencia consecutiva, por el fiscal José Paláez Bardales.
Robles fue interrogado sobre el paseo de tanques de abril de 1993, la estrategia antisubversiva, la denuncia que hizo sobre la existencia de un escuadrón de la muerte del Ejército ese mismo año y la persecución y acoso a los que se vio sometido él y su familia.
FUERO MILITAR
Anotó que al interior del Consejo Supremo de Justicia Militar y la asesoría legal del Ejército hasta ahora subsiste "una dependencia del régimen corrupto y dictatorial de Fujimori", lo que impide que se le restituyan sus derechos a sus hijos, los ex oficiales del Ejército José y Rodolfo Robles.
Robles indicó que luego que denunció la existencia del destacamento Colina ante el fuero militar el 17 de abril de 1993, en lugar de obtener el apoyo del entonces presidente Fujimori, este "se sumó a la cúpula militar que había cometido los crímenes y que manejaba esa organización delictiva".
Agregó que descubrió que había "gente que ordenaba, que daba las misiones, gente que las ejecutaba y que había procedimientos establecidos para dar las órdenes de muerte", pero que no se quiso investigar.
"Sentí vergüenza de estos generales que estafaban al Perú, mi padre fue oficial del Ejército y tengo dos hijos militares, por ellos, por el honor, por la verdad y por el amor a la patria, pensé que debía hacer pública la denuncia", enfatizó mientras unas lágrimas asomaban en sus ojos.
El general Robles recordó que días después de hablar con el presidente de la Sala de Guerra, el general José Picón Alcalde, Hermoza Ríos lo llamó y le anunció su salida del Coinde y su destaque a Washington para integrarse a la Junta Interamericana de Defensa, lo que en un principio aceptó.
AMENAZAS
Añadió que además fue objeto de una serie de amenazas contra él y sus hijos, por lo que tuvo que decirles que pidieran su baja. "A uno le iban a sembrar cocaína y al otro lo mandarían a una zona de emergencia para eliminarlo", indicó.
Enfatizó que le pidió a Hermoza que acelerara las bajas, pero que este le respondió que no se preocupe que mientras estuviera como comandante general del Ejército, a sus hijos no les iba a pasar nada. "Entonces, comprendí que el general Hermoza podría estar detrás de las amenazas, porque yo no le había dicho que sus vidas peligraban", aseveró.
Robles anotó que el 6 de mayo ingresó a la embajada de EEUU en Lima para pedir asilo y hacer públicas sus denuncias sobre la existencia de un escuadrón de la muerte dentro del Ejército.
Al día siguiente, las autoridades estadounidenses le gestionaron asilo en Argentina, junto a su familia. El ex militar indicó que desde el exterior siguió insistiendo para que se investigue y que en 1994 envió una carta abierta a Fujimori, pero que nunca le respondieron positivamente.
CLAVES
Hasta el 16. El general Rodolfo Robles Espinoza seguirá siendo interrogado el miércoles 14 de mayo próximo, siempre a cargo del fiscal supremo José Peláez. Luego le tocará el turno a la parte civil y la defensa de Fujimori.
Día del fiscal. El lunes 12 de mayo no habrá audiencia al celebrarse el Día del Fiscal y la juramentación de la fiscal de la Nación, Gladys Echaíz Ramos. El viernes 16 tampoco habrá audiencia por el encuentro ALC-UE.
LOS "TANCAZOS" DE ABRIL DE 1993
1) El general Rodolfo Robles indicó que el 21 y el 22 de abril de 1993 el general Nicolás Hermoza Ríos ordenó sacar los tanques a las calles para amedrentar a algunos parlamentarios del Congreso Constituyente Democrático que habían decidido investigar la matanza de La Cantuta. Esos dos "tancazos" fueron una estafa al Perú por parte de un grupo de generales con el pretexto de la pacificación del país", recordó.
2) Robles enfatizó que el gran cambio en la política de lucha contrasubversiva de Fujimori también fue un engañó para encubrir los asesinatos y robos que se perpetraron al interior del Ejército, pues el real giro de timón que permitió vencer al terrorismo se dio en 1988. La Directiva Nº 003 – 01 del gobierno de Fujimori fue "una gran mentira y una farsa", pues si bien habla del respeto los derechos humanos, se hizo lo contrario. |