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Solo aceptaron el aterrizaje de un solo avión con alimentos. La comunidad internacional asiste impotente a los juegos de poder de la junta militar.
Bangkok. EFE.
 Damnificados. Miles de sobrevivientes no reciben ningún tipo de atención. (Foto: EFE) |
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El delta del Irrawaddy, con sus centenas de miles de personas durmiendo a la intemperie, es ahora terreno perfecto para el cólera, la malaria, el dengue y la bacteria del e.coli, dijeron las autoridades.
Sin ayuda externa, un 20% de los afectados por esas dolencias morirá, pero solo habrá un uno por ciento de mortalidad si los expertos extranjeros llegan al país con la ayuda necesaria, explicó.
Sin embargo, la junta militar que gobierna con mano de hierro ese país desde hace veinte años ha negado los visados de entrada a todos los cooperantes extranjeros por ahora, dijo una directiva de una organización humanitaria que opera en esa nación asiática.
La fuente pidió no ser identificada por miedo a ser objeto de represalias por el régimen.
De las 100.000 personas que se beneficiaban de sus programas en el valle del Irrawaddy antes del azote del ciclón hace una semana, 12.000 han muerto, reveló.
El gobierno birmano se apropió ayer de dos cargamentos de suministros del Programa Mundial de Alimentos y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se quejó de que los líderes del país no habían querido hablar con él.
Pero la dictadura militar birmana es poco susceptible a la presión externa.
"El Programa Mundial de Alimentos tiene poca influencia en el gobierno", reconoció Tony Banbury, director de las operaciones en Asia de esa agencia de Naciones Unidas, en una teleconferencia desde Bangkok durante un foro público que tuvo lugar hoy en Washington.
Los países vecinos, y China en particular, son las naciones con más influencia sobre el régimen, según los expertos.
Patrick Marcham, el director del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, dijo en el foro que su gobierno pidió a Pekín que presione a Rangún para que permita la entrada de ayuda de su país.
Washington impuso hace unos meses nuevas sanciones contra la cúpula militar birmana por las violaciones de los derechos humanos.
EL DATO
Cifras oficiales. El gobierno informó de unas 23.000 muertes y 42.000 desaparecidos, cifras que probablemente subestimen la tragedia. Varias ONG informan de 100.000 muertos. |