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El mejor Cronenberg, en una cinta compleja y brutal
Por: Federico de Cárdenas
Tarea inútil la de presentar al canadiense David Cronenberg (Toronto, 1943), con 25 años de carrera y 16 largos sobre las espaldas, 10 de los cuales se han podido ver en Lima, pero no eXistenZ ni Spider entre los últimos que ha hecho. Hablamos de uno de los maestros del cine actual en cuya obra pueden distinguirse varias fases, aunque se trate de un todo coherente y reconocible como pocos. Sin embargo, la presencia compartida del actor Viggo Mortensen y el remitirse ambas en lo visual al universo noir propio del género policial hacen que puedan ligarse estrechamente Una historia violenta (2005) y Promesas peligrosas (2007) e identificarlas como parte de una nueva fase en la obra de Cronenberg, sin concesión alguna pero más abierta a la gran audiencia.
El guión del británico Steve Knight (que escribió el de Dirty pretty things para Frears) presenta al sinuoso Nicolai (Viggo Mortensen), chofer y sicario de una de las familias del crimen organizado ruso: la hermandad mafiosa Vory V Zakovie, cuya cabeza en Londres es Semyon (Armin Mueller-Stahl), dueño de un restaurante y cuyos modales refinados ocultan una naturaleza despiadada y brutal. La prosperidad de la familia se ve amenazada por las locuras de Kirill (Vincent Cassel), que acepta mal la autoridad paterna. La vida de Nicolai cambia cuando conoce a Anna (Naomi Watts), partera que trabaja en un hospital, la cual queda muy dolida por la muerte de una adolescente al dar a luz y busca a su familia valiéndose del diario íntimo de la chica. Anna es de origen ruso y vive con su madre Helen (Sidnead Cusack) y en ocasiones con su tío, el iracundo Stephan (Jerzy Skolimowski). La búsqueda de Anna choca con la mafia y deja a Nicolai atrapado entre sus lealtades y su afecto.
Siendo el punto común a ambas cintas el tener protagonistas que buscan romper con la violencia, en Promesas peligrosas nos encontramos ante una realidad urbana bicultural que comparten casi todos los personajes, y a la que accedemos en forma de círculos infernales que se van expandiendo y detallan el descubrimiento del mal en sus formas más letales. Una de las constantes del universo de Cronenberg tiene que ver con la identidad cuestionada o violentada, que en la primera parte de su obra recurrió a formas físicas de alteración (los cuerpos invadidos) y luego varió a la mutación, la duplicación, la locura o la ambigüedad sexual. Sin duda una de las claves para ingresar a esta cinta se encuentra en su título original, Promesas del Este, que al tiempo que alude a los engaños con los cuales la mafia rusa atrae a jovencitas que luego prostituye puede también leerse como una posibilidad de redención para Nicolai y Anna.
Pero antes de que ello ocurra asistimos a recorridos laberínticos por un Londres inédito, sórdido y abismal en cuyos meandros siniestros (hay magistrales secuencias de violencia explícita que pueden resultar chocantes para algunos) se juega la vida un memorable grupo de personajes. Y si la actuación de Mortensen como asesino angélico es notable, el ambiguo Kirill de Cassel y el delicado y feroz Semyon de Mueller Stahl no quedan atrás. Cronenberg ha logrado una cinta hipnótica, una de las más fascinantes de su carrera.
Título original: Eastern promises
Dirección: David Cronenberg
Guión: Steve Knight
Fotografía: Peter Suschitzky
Música: Howard Shore
Intérpretes: Viggo Mortensen, Naomi Watts, Armin Mueller Stahl, Vincent Cassel, Sidnead Cusack, Jerzy Skolimowski
Premios: Tres Globos de Oro, dos nominaciones al Oscar y 17 otros trofeos
Producción: GB, Canadá, EEUU, 2007
Duración: 100 minutos
CLOSE UP
Charlton Heston (1924-2008) no fue un gran actor, pero sí el rostro más conocido del cine histórico y el biopic USA. Hizo de Moisés para De Mille, de Judá Ben Hur (Wyler), de Miguel Ángel (Reed), El Cid (Anthony Mann), Richelieu (Lester) y un largo etc. Sus mejores trabajos son western: Horizontes de grandeza (Wyler), Juramento de venganza (Peckimpah), Will Penny (Gries), a los que hay que agregar Ruby Gentry (Vidor) y, sobre todo, Sombras del mal (Welles). Demócrata en sus años mozos, pasó a la ultraderecha y se retiró hace un decenio por sufrir de Alzheimer.
CARTELERA
El estreno es Promesas peligrosas (David Cronenberg) que ingresa el jueves. De semanas anteriores quedan dos imprescindibles: Luz silenciosa (Reygadas) y El asesinato de Jesse James (Dominik); también La vida en rosa (Dahan) y El orfanato (Bayona).
La crisis que vive Le Monde, el prestigioso diario francés, lo obliga a la venta de sus empresas asociadas, entre ellas Ediciones Etoile, que publica los Cahiers du Cinèma, la mítica revista de la que saliera el núcleo de la Nueva Ola (Rohmer, Rivette, Truffaut, Chabrol, Godard) y cineastas como André Téchiné y Olivier Assayas.
No es la primera vez que la revista pasa por esto. Cuando rompieron con su editor en los años 70, fue Truffaut quien salvó la situación, comprando el título y entregándolo a la redacción. Hoy la situación es mucho más complicada, con la lectoría de revistas de cine afectada por los blogs. Los redactores buscan adquirir el título y han formado un Comité de Apoyo integrado por conocidos cineastas. |