NOTICIAS
Principal
Política
Economía
Sociedad
Policial
Cultural
Internacional
Deportes
Especial
Multimedia
OPINIÓN
Editorial
Columnistas
Colaboradores
Al margen
Cosas de la tribu
Cartas del lector
SERVICIOS
Televisión
Cine
Agenda cultural
Horóscopo
Aviso Legal
Mastergrama
Crónica Judicial
Chiclayo
Trujillo
Arequipa
LINKS
Libero
El Popular
Domingo, 11 de Mayo 2008
La pesadilla de Carmen

La hija de Fermín Azparrent, quien fuera alcalde de Huamanga y víctima de la vesania senderista, comparte prisión con Elena Iparraguirre, nada menos que una de las cabecillas de la banda terrorista que asesinó a su padre.

Por Carolina Martín

 
Image
Tumbes, 29 de febrero. Carmen Azparrent fue a preguntar por qué habían detenido a sus amigas. Y la policía la recluyó junto a ellas. Ya pasaron 45 días de un absurdo encierro.
 
El teléfono sonó varias veces. Una voz femenina atendió la llamada y con un susurro apenas perceptible alguien dijo: "Estamos detenidas por terrorismo" y colgó.  Carmen Azparrent, ayacuchana, de 55 años, creyó que era una broma. Y siguió llamando con la firme creencia de que, en algún momento,  Guadalupe Hilaria Rivas o Socorro Gabriel Segura, cualquiera de las dos amigas con las que había viajado a Ecuador y con las que había acordado encontrarse en Tumbes para regresar juntas a Lima, descolgaría entre carcajadas, confirmándole que, en efecto, lo dicho era una mentira.
Pero el tiempo pasaba y Carmen comenzó a tener dudas sobre la verosimilitud de lo escuchado. Finalmente el temor se apoderó de ella. Y con cierto recelo se dirigió a la comisaría de Aguas Verdes, donde le confirmaron que sus amigas estaban allí detenidas.
El motivo lo explicó un día más tarde el director de la PNP, Octavio Salazar.

Los siete detenidos habían asistido al II Congreso de la Coordinadora Continental Bolivariana "para preparar actos de terrorismo en las cumbres internacionales" que se realizarán en el Perú en mayo y noviembre. La emisión durante el encuentro de un video del entonces número dos de las FARC, "Raúl Reyes", los convertía, según el general Salazar, en sospechosos de tener algo más que simpatías por las FARC. Todas esas suposiciones aún no han sido probadas.
Aquel último viernes de febrero la policía preguntó a Carmen, quien estaba en la comisaría como visitante, si ella también asistió al Congreso. Y su "sí" fue la llave que le abrió todas las celdas en la que ha estado desde entonces, en la comisaría de Tumbes primero, en las dependencias de la Dirincri en Lima después, y desde hace algo más de dos semanas en el pabellón de máxima seguridad de la cárcel de mujeres de Chorrillos, donde –según denuncia su hermana Norma– vive en condiciones inhumanas y bajo amenazas.
Carmen, además, vive una cruel paradoja. La de la víctima acusada de verdugo. Porque la Carmen acusada de terrorismo es la misma que sufrió en carne propia los embates de la subversión que golpeó el Perú.

La Carmen que cuando era joven presenció el asesinato a balazos de su padre, Fermín Azparrent, alcalde de Ayacucho, a manos de Sendero Luminoso. La Carmen que ahora duerme bajo el mismo techo que Elena Iparraguirre. Porque las dos, para la policía, son terroristas.

"No somos subversivos. Mi padre murió por defender los derechos humanos, por denunciar las matanzas que se cometían por ambos lados (tanto SL como el Ejército) y tanto mi hermana como yo seguimos esa línea. La violencia no cabe en nuestras mentes. ¡Y por supuesto que rechazamos los métodos violentos de las FARC!", asegura Norma, su hermana, quien viaja cada semana a Lima para poder verla.
La policía no ha encontrado una sola prueba que sustente la acusación y justifique la detención. Aun así, si antes permitían que Carmen recibiera visitas dos veces por semana, ahora solo se la puede ver los sábados. "Nos han advertido: ‘si siguen protestando solo la verán por el locutorio, tendrán más problemas’, pero no nos vamos a callar. Mi hermana no debe estar en prisión", dice Norma con enfado. También relata que su hermana duerme sobre un colchón de esponja que no le hace nada bien al lupus que padece (agravado por la tensión psicológica en la que vive) y que le están restringiendo el agua hasta el punto que ya no puede ni ducharse. Norma se siente impotente.

 
Image
Azparrent cuando fue llevada a Santa Mónica.
 
Declara con orgullo que tanto ella como su hermana son militantes de izquierda, que siempre se han dedicado a la lucha social democrática, votando en las elecciones y respetando los resultados cuando les eran adversos. Norma insiste en que Carmen no pertenece a la Coordinadora Continental Bolivariana.
Niega también que la mencionada coordinadora haya financiado el viaje de su hermana a Ecuador.

Al cabo de 45 días, a Carmen nadie le ha explicado qué ha hecho para que la policía la sindique como terrorista. El último martes 8 de abril, su hija Carmen Victoria celebró sus quince años sin su presencia y, por supuesto, sin fiesta.

 
< regresarenviar por correoimprimir
Buscador
Ediciones Anteriores
RECOMENDADOS DEL DIA
Las visiones de Augusto Higa Oshiro
Etiqueta negra y el tema de moda
El aporte suizo en la vida peruana
El mundo está también en una calle
 

Logo Certifica


Logo IAB
imagen_pie_pagina
  2008 Grupo La República - Todos los derechos reservados
Política de PrivacidadCréditosTarifarioContacto
imagen_pie_pagina
PERU TRAVEL PERU TOURS PERU FLIGHTS HOTEL IN PERU INCA TRAIL CUSCO MACHU PICCHU ARGENTINA TRAVEL ARGENTINA FLIGHTS PATAGONIA CHILE TRAVEL MEXICO TRAVEL BRAZIL TRAVEL