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El próximo jueves 21 de febrero Roberto Gómez Bolaños cumplirá 79 años. Alejado de los sets de televisión desde 1995, el genial ‘Chespirito’ acaba de revelar que también piensa decirle adiós al teatro. Se trata de su retiro definitivo. El lado bueno de esta noticia es que, después de 29 años, volverá al Perú para despedirse con un exitoso montaje que lleva más de 3,000 presentaciones en México y Estados Unidos. Aquí la historia de su vida y de sus entrañables personajes.
Por Claudio Chaparro
Alguna vez, casi ‘sin querer queriendo’, llegó a tener una audiencia de más de trescientos millones de televidentes. Y es que desde la pródiga imaginación del mexicano Roberto Gómez Bolaños ‘se chispotearon’ personajes simplemente entrañables: el ‘Chavo del Ocho’ y el ‘Chapulín Colorado’, con su disparatada comicidad, supieron cautivar Latinoamérica, Europa, Asia y África a lo largo de más de tres décadas y hoy, cuando el genial ‘Chespirito’ está próximo a cumplir 79 años de vida, se anuncia su retorno a Lima para el mes de abril, algo que debe resultar inolvidable.
‘Chespirito’ dejó de hacer grabaciones para la televisión en 1995. Pero entre 1992 y el año 2000 presentó el montaje teatral "11 y 12", con el cual recorrió México y Estados Unidos. Tal fue su éxito (llegó a las 3,400 funciones), que en junio del año pasado decidió reestrenarlo en el mismo Teatro Libanés de la Capital Federal.
En escena Gómez Bolaños se hace acompañar por su esposa Florinda Meza (‘Doña Florinda’), Rubén Aguirre (‘El Profesor Jirafales’) y Edgard Vivar (‘El Señor Barriga’) y Lima –ciudad que no visita desde 1979– será uno de los lugares de presentación.
Sin embargo, ‘Chespirito’ está cansado. Hace muy poco confesó en una entrevista que "ya está muy cerca" la hora del retiro.
"Si me preguntan, yo digo que ‘Chespirito’ durará hasta la muerte. Sigo, no me cuesta trabajo la escena. Pero los viajes, el avión, ir y regresar del aeropuerto, eso es lo que ya no resisto más y me hace pensar en el adiós", ha dicho el casi octogenario hombrecito de un metro y sesenta centímetros de estatura cuyos programas lograron el selectivo milagro de hacer reír a varias generaciones distintas.
SHAKESPEARE CHIQUITO
 Álbum de familia. Arriba: El niño Gómez Bolaños a los 10 años. Abajo, a los 35, cuando ya era un comediante y guionista conocido en México. |
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Si algo no entienden los críticos de televisión es cómo los programas de ‘Chespirito’ mantienen aún las audiencias más altas. Aquel niño de los años setenta u ochenta que junto a su padre se carcajeó o hasta lloró con los diversos personajes de Gómez Bolaños, ahora hace lo mismo frente al televisor pero al lado de sus propios hijos. Las generaciones unidas por el inacabable talento del mexicano.
¿Quién no creció viendo al ‘Chavo’, al ‘Chapulín’ o al ‘Doctor Chapatín’? Tres de sus personajes que tienen en verdad un valor sentimental incalculable en nuestras propias vidas.
Hoy el paso del tiempo se deja notar en ‘Chespirito’. El 21 de febrero cumplirá 79 años. Tiene una lesión en el oído derecho que dificulta su audición, su miopía también se ha acentuado en los últimos años, en tanto que el tabaco le ha dejado algunas secuelas en la garganta. Gómez Bolaños vive en una discreta casa en la Colonia del Valle, una zona de clase media de la ciudad de México, y pasa sus días escribiendo, en su computadora, sin la presión cotidiana de la televisión.
Cuentan que sale poco de casa, y que comparte sus días y sus noches con Florinda Meza (su segunda esposa desde hace más de treinta años). Nuestro héroe de toda la vida tiene seis hijos y doce nietos.
Su historia oficial destaca que cuando apenas tenía seis años sufrió la muerte de su padre. Su madre, Elsa Bolaños, supo sacar adelante a la familia. "Ella era tan sensacional que nunca me di cuenta que éramos pobres", ha contado el propio ‘Chespirito’.
En sus años juveniles intentó ser ingeniero, pero ‘sospechó desde un principio’ que no era lo suyo. Luego empezó a trabajar como creativo en la agencia de publicidad D’Arcy. Más tarde hizo programas de radio y televisión. Recién entonces su fama de guionista comenzó a florecer.
En 1968 tuvo su primer programa, ‘El ciudadano Gómez’. Fue ahí donde el productor de cine Agustín Delgado, al leer sus guiones, le dijo: "Eres un pequeño Shakespeare". Pero Roberto era tan bajito que pasó entonces a ser ‘shakespearito’, palabra que terminó castellanizándose hasta convertirse en ‘Chespirito’.
Meses más tarde surgieron los programas ‘Los Supergenios de la Mesa Cuadrada’ (en donde apareció por vez primera ‘El Doctor Chapatín) y ‘Chespirito’ (1970), donde nacerían los personajes del ‘Chapulín’, el ‘Chavo’ y los ‘Chiflados’.
Ante el éxito que tuvieron los segmentos de ‘El Chavo’ y ‘El Chapulín’, poco a poco obtuvieron más tiempo de duración, hasta convertirse en programas propios. Todo parecía estar ‘fríamente calculado’ para ‘Chespirito’.
DE AMORES Y RENCORES
 Las mujeres de su vida: Arriba, con Florinda Meza, su actual pareja. Abajo, con Graciela, su primera esposa y la madre de todos sus hijos. |
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Gómez Bolaños siempre se consideró escritor, guionista y hasta poeta. Jura que se hizo actor por pura casualidad y que desde niño amó a ’El Gordo y el Flaco’. Se dice que tal vez la sencillez con que manejó a sus personajes haya sido la clave para que estos queden tatuados en el corazón de la gente. De ahí que países tan diversos como Brasil, Angola, Rusia o India sigan siendo testigos de la vigencia de sus programas, todos doblados al idioma de cada lugar.
Ese genio creador de ‘Chespirito’ supo instalar en el alma popular a aquel niño pobre e ingenuo de ropas remendadas llamado ‘El Chavo’. Hizo lo propio con el ‘Chapulín’, el antihéroe que se muere de miedo y es amigo de la torpeza. También con el ‘Doctor Chapatín’, un médico viejísimo y burlón que sigue ejerciendo a despecho de su edad, y hasta con el ‘Chómpiras’, un ladronzuelo incompetente que colma la paciencia de sus compinches ‘El Peterete’ y ‘El Botija’, o con ‘Chaparrón Bonaparte’, un esquizofrénico realmente desesperante.
Sin embargo, en medio de un magnífico elenco en donde, por ejemplo, Ramón Valdés (‘Don Ramón’) y Carlos Villagrán (‘Kiko’) brillaban con luz propia, también surgieron problemas y distanciamientos.
No pocos han tildado a ‘Chespirito’ de tener un ego sobredimensionado. Con ‘Kiko’ la bronca estalló en 1978. El propio Villagrán habló de envidias y dijo que su personaje, en determinado momento, ganó más notoriedad que el del ‘Chavo’. Incluso afirma que cuando Gómez Bolaños lo llamó para integrarse a su elenco, lo hizo porque Villagrán ya interpretaba muy bien a un niño con los cachetes inflados en una obra de teatro.
Con María Antonieta de las Nieves (‘La Chilindrina’) también hubo conflictos que no se superan hasta hoy. ‘La Chilindrina’ no aparece en el dibujo animado del ‘Chavo del Ocho’ que se emite en varios países de Latinoamérica. Ambos pelearon legalmente y ella no puede usar el personaje sin el consentimiento de ‘Chespirito’.
Se asegura que los productores de Televisa decidieron, tiempo atrás, no volver a contratar a Gómez Bolaños a causa de los engreimientos de su esposa, es decir Florinda Meza. Dicen que ella se entromete en todo y no permite que su marido tome sus propias decisiones. Cuentan que hasta el productor Roberto Gómez Fernández, hijo de ‘Chespirito’, ha tenido más de una ‘chiripiolca’ al discutir con su madrastra por esas razones. "Es que no nos tienen paciencia", podría decir ahora el propio ‘Chespirito’.
Ahora este pequeño e ingenioso hombrecillo está a punto de llegar a los 79 años de edad. Lima lo espera en abril, y él ya anuncia que este es el año de su retiro definitivo.
Desde hace más de tres décadas, cada tarde, las imágenes renacen. Las frases inigualables. Los chistes que se repiten pero que jamás aburren. Las canciones inolvidables. Las secuencias y capítulos imborrables… ‘Chespirito’ y sus personajes poseen por siempre un espacio en nuestros corazones. Aunque Roberto Gómez Bolaños, seguramente, lo haya hecho ‘sin querer queriendo’.
PERSONAJES ETERNOS
El Chavo del Ocho
 Primeros pasos. Arriba, Ramón Valdés, Aníbal del Mar, el Doctor Chapatín, María Antonieta de las Nieves y Rubén Aguirre en “Los Supergenios de la Mesa Cuadrada. Abajo, con su creación, el Chapulín Colorado. |
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Fue creado en 1970. Es un niño muy pobre de ocho años de edad. La serie se transmitía en un principio por canal 8, de ahí su nombre. Luego se decía que vivía en el departamento número 8, sin embargo, su casa jamás se vio en la serie. Tampoco se supo cómo se llamaba él ni quiénes eran sus padres. Cada vez que iba a decir su nombre real, alguien aparecía para interrumpirlo. El clásico barril era su escondite y su lugar preferido para llorar.
El Chapulín Colorado
Apareció en 1969. Cuenta Gómez Bolaños que nadie quiso interpretarlo y por eso él mismo tomó el papel. Nació como una parodia latinoamericana a los superhéroes estilo Superman o Batman. El Chapulín se moría de miedo. "Pero lo superaba, por eso era un héroe", dice ‘Chespirito’. Chapulín es una palabra náhuatl (lengua indígena mexicana) que significa saltamontes rojo. Las famosas pastillas de chiquitolina se las obsequió un científico antes de morir, por ser el ‘Chapulín’ la persona más honesta que halló.
El Doctor Chapatín
Fue uno de sus primeros personajes. Data de 1968. Es un médico de muy avanzada edad que aún se mantiene en ejercicio. Un misterio que jamás se develó fue qué llevaba dentro de aquella bolsita de papel, que le servía para golpear a quienes, a su criterio, le faltaban el respeto.
El Chómpiras
Es otro personaje que data de comienzos de los años setenta. En un principio el papel lo hacía junto a Ramón Valdés (‘El Peterete’). Luego, ante la salida de Valdés, su compañero de andanzas fue Edgard Vivar (‘El Botija’). El Chómpiras es un ladrón que falla constantemente en sus atracos y se expone a las represalias de su compeñero de turno.
Chaparrón Bonaparte
Apareció en 1977. La secuencia inicial se llamaba los ‘Chifladitos’. Nos muestra la vida cotidiana de un hombre que ha perdido la cordura y que vive con ‘Lucas Tañeda’ (Rubén Aguirre), quien también está loco de remate. |