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Mandatario exhortó a gobernadores del norte a ayudar al gobierno a administrar programas sociales para que el Apra se quede en el poder.
Emilio Camacho y Wilson Castro.
 En su salsa. El presidente García en Trujillo con los gobernadores. Les pidió más esfuerzo lograr la reelección del Apra en el 2011. |
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Parecía una postal adelantada del Día de la Fraternidad. El presidente Alan García se encontraba en el colegio militar Ramón Castilla, de Trujillo, rodeado de 642 gobernadores del norte del país, de los cuales más de un 50% tenía militancia aprista. Lo acompañaban además varias autoridades que tienen carné del partido de gobierno: los ministros del Interior y Vivienda, Luis Alva Castro y Enrique Cornejo, el viceministro de Desarrollo Social, Javier Barreda, el presidente regional de La Libertad, José Murgia, y el secretario general del Apra, Mauricio Mulder.
La idea de este encuentro era instruir a los gobernadores sobre el combate contra la pobreza a través de los programas sociales, pero el cargado ambiente partidario terminó por imponerse y lemas como "Alan reelección" se dejaron oír en el auditorio del viejo colegio militar.
Ante la euforia de sus copartidarios, el presidente García puso el tema electoral en debate y a sí mismo como ejemplo.
LO QUE DIJO
"He hecho ocho campañas electorales en el Perú –dijo el presidente con marcado entusiasmo–. Creo ser, quizás no el político más viejo, pero sí el más viejo de los candidatos pues he realizado más de 5,000 mítines en la patria, en casi todos los distritos que ustedes representan. Y alerto, de paso, que si Dios lo permite estoy dispuesto no a llegar a los 5,000 sino a los 10,000 mítines".
Entre los gritos a favor de su reelección, García también se refirió a las elecciones del 2011 y a la posibilidad de que el Apra llegue por tercera vez al poder. Para ello, utilizó como pretexto las palabras del director de Gobierno Interior, Víctor López Orihuela, quien había afirmado antes que el segundo mandato aprista concluirá en el 2011.
"...Y respondo de paso al compañero director general de Gobierno, Víctor López Orihuela, que ha dicho que a fines del 2011 dejaremos el gobierno. ¿Y quién le ha dicho que vamos dejar el gobierno?", afirmó el jefe del Estado con ironía.
DESCARTA REELECCIÓN
Para entonces, "La vida es un carnaval" de Celia Cruz (tema que identificó al presidente en la última campaña electoral) sonaba a todo volumen en el auditorio, y un vaso de cerveza volvía a lucirse en la mano del presidente, al son del ya monocorde grito "Alan reelección".
"En el 2011, cuando comience el tercer gobierno aprista", respondió el mandatario a los fraternos coros, y luego agregó: "Eso será posible si ustedes me acompañan llevando la voz, las ideas, difundiendo las obras del gobierno, convenciendo a la gente. Ustedes son una especie de personeros".
Solo un reportero de este diario y otro de RPP fueron testigos de este discurso presidencial. Cuando se difundió esta información, el presidente negó que se hubiera referido a una posible reelección en el 2011 (hecho que lo obligaría a modificar la Constitución), pero sí destacó las "posibilidades" que tiene el Apra para quedarse hasta el 2017.
"Yo dije 'un momento, ¿por qué están condenados a irse los apristas en el 2011?' Y si lo hacen bien se pueden quedar, pero eso no significa que hable a título personal. Yo soy muy adversario de personalizar las cosas a ese extremo", sostuvo.
Análisis
ES PREMATURO HABLAR DE ELECCIONES
Nelson Manrique
Analísta político
El presidente Alan García está en todo su derecho de desear que el Apra sea reelegido. Sería más problemático si planteara la figura de la reelección, no contemplada en la Constitución. Aun así, es prematuro hablar de elecciones sobre todo en un contexto en el que se advierte una grave crisis económica por la recesión de Estados Unidos. El problema del gobierno es que su modelo apostó a una economía favorable a nivel mundial en los cinco años de mandato. Si es que hay un fracaso en materia económica, afectará a una reelección aprista. Pero no se puede echar la culpa a factores exógenos sino más bien endógenos. El Apra no es un partido programático, ya que ahora se pliega a un consenso de la clase dominante. Veo factible un tercer gobierno aprista. Si le han creído una y dos veces, por qué no creerle una tercera vez.
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