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La desgarradora carta del coronel Mendieta, rehén de las FARC. Los colombianos conocieron nuevas pruebas de vida de algunos secuestrados por las FARC y también crudos detalles sobre sus sufrimientos.
Carlos Alberto Gonzales.
Bogotá. AP.
Fotos: EFE.
 Prueba de vida. Jenny, la hija del coronel Luis Mendieta, lee la carta enviada por el oficial secuestrado por las FARC. |
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La esposa del coronel Luis Mendieta, un oficial de la policía secuestrado hace más de nueve años por las FARC, reveló una carta enviada por el rehén con un desgarrador relato de su cautiverio encadenado y sus múltiples enfermedades en medio de un sufrimiento que "no tiene límites".
"Por las circunstancias en la selva ellos (los secuestrados) sufren de diarreas constantes y como los tienen encadenados en un sitio muy seguro, a mi esposo una vez le tocó hacer sus necesidades en la olla donde comía", dijo en radio Caracol, María Teresa Paredes de Mendieta.
Jenny, la hija del matrimonio, leyó la carta del coronel cautivo.
"Durante estos últimos años hemos creído alcanzar la cima del sufrimiento, pero después de nueve, ocho y siete años de cautiverio, hemos llegado a la conclusión de que el sufrimiento causado por el secuestro no tiene límites", relata el coronel Mendieta.
"Pero no es el dolor físico lo que nos hiere, no son las cadenas que llevamos colgadas a nuestros cuellos lo que nos atormenta, no son las permanentes enfermedades lo que nos aflige, es la agonía mental causada por lo irracional de todo esto", agrega.
La misiva, con fecha 21 de diciembre pasado, la hizo llegar Mendieta a sus familiares a través de la ex congresista Consuelo González liberada junto a Clara Rojas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC.
Ambas fueron portadoras de ocho pruebas de vida enviadas por los rehenes en manos de esa guerrilla.
TODOS CON EMMANUEL
 Coronel Luis Mendieta. |
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Mendieta cuenta en la carta cómo Clara Rojas "tuvo en condiciones infrahumanas en la selva su hijo, a quien llamó Emmanuel", y cómo varios secuestrados le confeccionaron "ropa, zapaticos, algunos jugueticos, morralitos y muchas otras cositas. A medida que crecía lo llevaban para que le tomaran las medidas y pudieran elaborarle la ropa".
Mendieta relata extensamente sus padecimientos físicos en medio de la selva.
"Lo mío comenzó con dolores en las piernas, huesos y articulaciones por las caminatas. Se me inflamaron los pies. Al inicio de la enfermedad, caminaba con un palo que hacía las veces de bastón", dice.
Agrega: "Yo seguía desmejorando y después me tocó caminar con la ayuda de dos horquetas que hacían las veces de muletas. Qué viajes tan penosos, por las dificultades de la selva, la lluvia y los bichos, hasta que una noche llegué a un sitio y al otro día no pude levantarme a caminar".
El oficial debió ser trasladado, al parecer por guerrilleros, en una hamaca que colgaba de un madero largo.
"Pienso que algunos vasos sanguíneos de las piernas se me afectaron, la sangre se regó por las piernas. Estaba tomando un color oscuro, casi negro. Terminó lo peor, pero a Dios gracias me aplicaron antitetánica", cuenta.
"Días después me aplicaron 10 inyecciones de penicilina de cinco millones de unidades y poco a poco fui iniciando mi recuperación", señala.
Cuenta en su carta que perdió todos sus elementos de aseo, pero que sus compañeros, a pesar de lo poco que tenían le regalaron algunas cosas, entre ellas calzoncillos, una toalla, una camiseta y un par de calcetines.
"Alan (Jara, ex gobernador) me regaló papel higiénico, (Enrique) Murillo me dio unos días crema dental, pero duré tres semanas después cepillándome los dientes con solo agua porque no había crema dental. Los compañeros tenían poca crema dental y me daba pena pedirles".
EL TORMENTO DE LOS BICHOS
Calculo que estuve unas cinco semanas sin poder caminar, soportando "los viajes en hamaca, penosos por el cruce de ríos. Los terrenos difíciles, pantanos, etc. En los sitios donde me dejaban llegaban bichos de diferente clase: moscas, mosquitos, tábanos, zancudos, mostacillas, hormigas de diversos colores y tamaños, arañas, abejas de diferentes tamaño, que espanté y espanté con la mano".
"Me tocaba arrastrarme para el baño, por el barro para mis necesidades, únicamente con la ayuda de mis brazos porque no podía levantarme. Cuando se inició el tratamiento también me hicieron masajes en las piernas con yodora, desodorante en crema y como un niño comencé de nuevo, al principio a tratar de hacer solo, después de unos pasos, con palos, mejor horquetas que parecían muletas pude ir al baño, al baño personal, después con un palo estilo bastón, después sin este hasta que pude volver a caminar lentamente.
"A Dios gracias estábamos cerca a una quebrada, allí pude hacer terapias con el agua, haciendo ejercicio como tratar de patalear cuando se nada, así me fui recuperando poco a poco", continúa.
"Estando en esta limitación se presentó un incidente de malos entendidos en el grupo y entonces por gestión de alguien nos volvieron a colocar cadenas al cuello atado a un palo, cuando hasta ahora empezaba la convalecencia", añade.
Narró cómo le aplicaron 38 inyecciones de un medicamento para controlar la picadura de un insecto; y que le dio paludismo dos veces.
CABO PEÑA. DESAPARECIDO
 Bienvenida. Familiares y amigos dieron la bienvenida a Consuelo González. |
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"En enero, (aproximadamente de 2000) debido al mal estado mental del cabo Peña, él fue sacado del lugar común, llevado no sabemos dónde. Dijeron que le iban a hacer un tratamiento psiquiátrico, pero desde esa fecha no sabemos nada de él", dice el coronel.
Mendieta también le envió una carta al director de la policía colombiana general Oscar Naranjo a quien le pide saludar a varios generales y a los hombres y mujeres de la institución.
DATOS
LIBEREN A ALAN. La esposa del ex gobernador Alan Jara, Claudia Rugeles, que recibió cinco fotografías y varias cartas, consideró que la mediación del presidente venezolano y la senadora colombiana Piedad Córdoba, "está rindiendo sus frutos".
CARTA ABIERTA. Radio Caracol difundió una carta con similar contenido firmada por Luis Mendieta, el ex congresista Orlando Beltrán, el ex gobernador Alan Jara, el capitán Enrique Murillo Sánchez, el teniente William Donato y el sargento Arbey Delgado.
Gobierno y las FARC no ceden en sus pedidos
El presidente Álvaro Uribe insistió en que las FARC son un grupo "terrorista" que "secuestra, recluta y maltrata" a la población civil. "En el momento que avance la paz, sería el primero que dejaría de llamarlos terroristas y el primero que le pediría al mundo, que como una contribución a la paz, dejara de llamarlas (a las FARC) terroristas", puntualizó.
Uribe respondió así a la iniciativa de Hugo Chávez para que la comunidad internacional retire a esa guerrilla la etiqueta de terrorista y la considere una fuerza insurgente. Las FARC, por su parte, volvieron a reclamar hoy el despeje "inexorable" de los municipios de Florida y Pradera, en el suroeste del país, para negociar un acuerdo humanitario.
Francia y Alemania se sumaron hoy al rechazo de varios gobiernos a la propuesta del presidente venezolano, Hugo Chávez, de retirar a las FARC de la lista de grupos terroristas y reconocerle estatus de beligerancia. El canciller francés destacó que tal hipótesis no se plantea hasta que las FARC liberen a todos los rehenes, entre los cuales está la colombo-francesa Ingrid Betancourt.
José Crisanto Gómez, el campesino que en 2005 recibió de las FARC a Emmanuel, el hijo de la ex rehén Clara Rojas, dijo que nunca tuvo la intención de regresar el niño a los rebeldes.
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