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Se trata de 3.778 volúmenes que fueron llevados a Chile como botín de guerra, tras el asalto de la Biblioteca Nacional, durante la Guerra del Pacífico.
Por Derry Díaz.
Fotos: Roberto Cáceres.
 Una joya. Hugo Neira (Der.) revisa maravillado el primer libro que ve la luz luego de permanecer 126 años en bibliotecas de Chile. Se trató de un texto de Demóstenes, escrito en griego. Lo acompañan funcionarios chilenos. |
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El tiempo parece congelarse mientras la navaja recorre aquella humilde caja de cartón que contiene un inmenso tesoro.
Mientras el personal de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP) retira el rótulo de la "valija diplomática-express Chile", el resto de los pocos presentes son invadidos por una justificada avidez. Y no podía ser de otra manera ya que en pocos minutos sus privilegiados ojos verán uno de los libros que Chile saqueó del Perú durante la Guerra del Pacífico y que después de 126 años el vecino del sur decidió devolverlos a su dueño.
El más emocionado parece ser Hugo Neira, director de la BNP, quien está acompañado de Nivia Palma, de la Dirección de Archivos, Biblioteca y Museo de Chile; de Ximena Cruzat, directora de la Biblioteca Nacional de Chile; Cristian Barros, embajador de Chile en el Perú y otros funcionarios de ambos países.
Una gran tapa dura y amarillenta asoma entre la caja. Se trata de un ejemplar de Demóstenes, el griego que es considerado el más grande orador del mundo. Impresionado, Neira lo saca con cuidado como si se tratara del bien más preciado.
Una joya de 1604
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 En vuelo directo. Los libros llegaron dentro de 238 cajas lacracadas, con el sello de valija diplomática. (Abajo) El sello de “Biblioteca Púb. de Lima” fue la prueba definitiva sobre la propiedad de los libros. |
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"Oratorum" es el nombre del libro del año 1604 que está escrito a dos columnas en latín y griego. Las 1.464 páginas están intactas y totalmente legibles, solo la tapa muestra algunas señales del deterioro propio del paso de los años.
Ahora el director de la Biblioteca Nacional del Perú explica que todos los libros devueltos tienen una característica: el sello de la Biblioteca Pública de Lima, el lugar del que los libros fueron extraídos en 1881.
"No tengo palabras para agradecer este gesto de buena voluntad del gobierno chileno. Esto significa el retorno definitivo de ellos a la patria, al pueblo peruano", dice Neira mientras hojea el libro de Demóstenes.
Detrás hay otras 237 cajas que esperan ser desempacadas en uno de los ambientes de la sede de la BNP, en San Borja y que albergan importantísimos títulos del Inca Garcilaso de la Vega, de San Martín de Porres, Homero, del virrey Amat, Antonio Ponz y un largo etcétera.
"Todo lo hemos devuelto"
"Estamos entregando todo, 3.788 volúmenes", asegura Nivia Palma, de la Dirección de Archivos, Biblioteca y Museo de Chile, ante la versión de que los libros saqueados por Chile en 1881 no serían 3.788 sino unos 40 mil. Nivia Palma señala que el conteo que hace Chile no es de unidades. Un volumen puede contener dos o más tomos que hasta hace poco se encontraban en la Biblioteca Nacional de Chile y la Biblioteca Santiago Severín de Valparaíso.
La funcionaria chilena además explica que el 20% de los ejemplares han sido restaurados por iniciativa del gobierno del sur.
Ahora que los ejemplares ya están en suelo patrio, pasarán a la bóveda de la BNP para ser debidamente tratados. Luego serán expuestos en una sala que probablemente –explica Neira– lleve el nombre de dos destacados personajes, uno nacional y otro chileno. Francisco Bilbao y Luis Alberto Sánchez.
Francisco Bilbao, fue un connotado intelectual chileno que estuvo confinado en el Perú, mientras que nuestro Luis Alberto Sánchez permaneció exiliado en Chile.
Gesto amistoso
 Buen estado. A pesar ser en un botín de guerra, los libros fueron bien cuidados. |
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El comunicado que ayer emitió el gobierno de Chile, precisa que los libros han sido identificados como peruanos "de manera clara, concluyente y definitiva, entre otras medidas, por la existencia del sello de la antigua Biblioteca de Lima, consistente en un Timbre con el Escudo del Perú y la leyenda "Biblioteca de Lima". "La decisión de devolver estos bienes culturales a la actual Biblioteca Nacional del Perú reitera nuestro profundo compromiso con el respeto y valoración de la cultura de todos los pueblos, y en particular la de los países vecinos", se subraya en la nota oficial del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet.
En respuesta, el ministro de Relaciones Exteriores del Perú, José Antonio García Belaunde, dijo que tal determinación es una decisión amistosa que se inscribe en la agenda positiva de Perú y Chile".
Esperamos que este gesto de buena vecindad contribuya a hermanar a ambos países vecinos y permita cerrar algunas heridas.
Algunos títulos de los ejemplares
Estos son algunos de los títulos incluidos en los 3.788 volúmenes o piezas de propiedad de la antigua Biblioteca Nacional de Lima que fueron devueltos ayer por Chile:
-Garcilaso de la Vega, "Historie des guerres civiles des espagnoles dan les indes".
-José de San Martín, "Suplemento a la gaceta del gobierno del num. 30. Institución de la orden del sol sancionado por el protector de la libertad del Perú".
-Manuel de Amat y Junient, "Real cédula de su Majestad y los señores del consejo...".
-Homero, "Omeroy Odysseias".
-José Hipólito Unanue, "Ministerio de Hacienda. En el estado de nulidad en que se quedaron los fondos públicos y privados..."
-Antonio Ponz, "Viage de España en que se da noticia de las cosas más apreciables, dignas de saberse que hay en ella".
-M. Dumas, "Lecons sur la philosophie clinique".
-Prudencio de Sandoval, "Historia de los reyes de Castilla y de León, don Fernando el Magno, primero de este nombre, infante de Navarro...".
-Claude Fleury, "Histoire ecclesiastique".
-Denis Diderot, "Oeuvres de Denis Diderot...".
La reacción
"Se ha devuelto menos del 10% de los libros, pues serían 45 mil. Chile debe investigar dónde están y devolverlos".
Ernesto Velit
Internacionalista
ENFOQUE
"Valen más que el Huáscar"
Antonio Zapata
Historiador
En efecto, los libros de la biblioteca fueron fruto de un saqueo posterior a la victoria del ejército chileno y no eran una prenda obtenida en batalla. Por ello, es legítimo que Chile conserve el blindado, porque lo ganó en acción de armas y constituye un trofeo militar. Nos dará pena, pero es así. Nosotros también tenemos varios trofeos semejantes, algunos obtenidos incluso durante la Guerra del Pacífico y muchos provenientes de la guerra de 1941. Distinto es el caso de los libros de la Biblioteca Nacional, porque ellos no tuvieron nada que ver con la guerra y fueron fruto de la codicia por enriquecerse culturalmente con nuestros tesoros bibliográficos. Saquear no es lo mismo que ganar en buena lid. Esos libros eran una afrenta en nuestras relaciones y ahora que han decidido devolverlos, es necesario agradecerlo y tratar de mejorar nuestro vínculo histórico y permanente con el vecino del sur. Es muy bueno que devuelvan los libros, porque ayudará a terminar con heridas que seguían abiertas. Esperemos que facilite el desarrollo de una actitud madura con Chile, donde dejemos de considerarlos un enemigo y pasemos a entenderlos como vecinos con intereses propios.
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