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Participan ex senderistas y también licenciados, ex policías y ex miembros de los comités de autodefensa del valle de los ríos Apurímac y Ene.
Edmundo Cruz (*).
"Acciones terroristas", "rebrote senderista", "narcoterrorismo". Estos son algunos de los calificativos con que se ha venido motejando el centenar de acciones armadas propiciadas por el narcotráfico desde el 2004 a la fecha.
Este tipo de anteojera heredada de la larga etapa de violencia en que el senderismo actuó ligado al narcotráfico ha impedido advertir a tiempo el tránsito de Perú de su condición de país exportador de pasta básica de cocaína a exportador de clorhidrato. Y ha encubierto algo más.
El "boom" del clorhidrato de cocaína en el Perú que se vive desde hace más de cinco años se ha dado acompañado de la organización y financiamiento de un ejército de sicarios.
Ese fenómeno se expresa en la estadística publicada por la Comisión Nacional para el Desarrollo y vida sin Drogas (Devida), según la cual desde el año 2004 hasta junio del presente se han registrado 84 atentados contra erradicadores de las plantaciones ilegales de hoja de coca en el Perú.
Si a este indicador agregamos las acciones de similar inspiración contra policías y Ejército ocurridas en estos cuatro meses, fácilmente sobrepasamos el centenar.
SL, una "firma"
Después de la caída de su líder Óscar Ramírez Durand, "Feliciano", el Sendero del VRAE comandada por "Alipio" dejó de lado las acciones político-terroristas para dedicarse casi exclusivamente a prestar servicios de protección al narcotráfico a cambio de "cupos". Recursos que invirtieron principalmente en la compra de armas y medios de comunicación.
A partir del segundo semestre del 2004, las huestes de "Alipio" empezaron a cultivar coca en las alturas del río Ene (pasando la Boca del Mantaro) y también en su reducto de Vizcatán.
A comienzos del 2005, cosecharon sus cultivos y construyeron sus propias pozas de maceración.
Dos pasos que los convirtieron en productores de coca y PBC, o sea en una "firma" más.
No solo SL
Las labores de protección del trasteo de droga van de la mano con el oficio de sicarios. A estas se incorporaron no solo los senderistas conocedores del terreno y de las acciones armadas sino otros sectores desocupados de la sociedad civil con experiencia en este campo: licenciados del Ejército, ex miembros de los comités de autodefensa e inclusive ex policías. Estos últimos en las zonas de traslado de la droga por carretera rumbo a la costa o a la frontera con Bolivia.
Primer hito
Por sus objetivos, agresividad y organización, la emboscada de Puente Catute, en San Francisco, Ayacucho, en diciembre del 2005, marcó el inicio de las acciones armadas destinadas a golpear objetivos policiales antidrogas.
Luego vendrían las embosca-das de Machente, también res-pondiendo a intereses de "firmas". Más adelante Carcapata, en Huancavelica, donde emboscaron a una movilidad de control de carreteras e incautación de droga. Un ataque similar ocurrió luego en Quinua y posteriormente la incursión en el puesto de seguridad de la mina Cobriza, donde fueron asesinados el policía Ricardo Mendoza y el vigilante Marco Dávila.
Ojo con el cambio
El reciente ataque armado a la comisaría de Ocobamba (Apurímac) por su modalidad indica un avance táctico. De las emboscadas a convoyes policiales antidrogas se ha saltado a incursiones aún más agresivas que incluyen el uso de cohetes instalaza. Tipo de ataques en los que las huestes de Sendero tienen experiencia. Lo que abonaría a afirmar que los autores del atentado de Ocobamba serían senderistas. Lo cierto es que no sólo ellos dominan esas artes. Los licenciados, ex policías y ex miembros de los CAD, reclutados para integrar los pelotones de sicarios, también conocen de esos menesteres.
Frente Apurímac
Un informe del presidente del Comité de Autodefensa de Pumachuco (Apurímac) dirigido al comandante EP del Cuartel Los Chancas de Andahuaylas da cuenta de la incursión en su localidad de una columna de 100 personas que dijeron pertenecer a un nuevo grupo subversivo denominado "Frente Apurímac". Esto ocurrió el 27 de setiembre último, un mes antes del ataque a la comisaría apurimeña.
Este documento se nos ha alcanzado como un indicio de que se trataría del grupo que atacó la comisaría. Lo cual, de ser cierto, no cambia el objetivo enteramente favorable al narcotráfico que tuvo el atentado del primero de noviembre.
No descartar
Las precisiones son importantes. Los hechos indican que el Sendero del VRAE comandado por "Alipio" ha abandonado sus objetivos políticos tras la caída de "Feliciano" y se ha convertido no sólo en el brazo armado del narcotráfico sino en una "firma" dedicada a esa actividad delictiva.
Esto no anula la hipótesis –según informaciones recogidas por esta redacción– de que en el mismo Ayacucho y en otros puntos del país se dan en estos momentos intentos de reconstrucción de la organización que liderara Abimael Guzmán.
Intervención de la PNP debe ser investigada
 Machente. Camioneta emboscada, cinco policias y tres civiles muertos. (Foto. Elías Navarro). |
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Las amenazas de que fue objeto el fallecido comisario del puesto policial de Ocobamba, teniente PNPHéctor Zegarra Bernaola, y sus pedidos de inmediato cambio de colocación deben ser investigados a fondo.
De igual modo, la actuación en general del personal policial del puesto. Esto, a propósito de las contradictorias versiones que nos llegan del lugar.
Una de estas versiones habla de una incautación previa superior a los 80 kilos declarados por los interventores. De ser cierto este hecho, sería sumamente comprometedor.
Aún más grave son las insistentes informaciones sobre el presunto cobro de "cupos" que se estaría dando en la zona productora de droga de Apurímac, al estilo del Huallaga de los años noventa.
Inclusive se comentan supuestos acuerdos para liberar determinadas zonas de paso de la droga en horarios de 12 de la noche a 6 de la mañana.
Datos
2005 DICIEMBRE 5. CASO: Puente Catute, en la frontera de San Francisco con Santa Rosa. Hecho: Columnas armadas atacaron a un convoy policial con el saldo de cinco policías muertos. OBJETIVO: Respuesta a la inauguración de la base Antidrogas de Palmapampa. Se dijo que pretendían liberar a un narco, pero esto no se produjo. ARMAMENTO: Utilizaron fusiles AKM, Galil y FAL, granadas.
2006 DICIEMBRE 16. CASO: Machente. HECHO: Veinte individuos atacaron a un convoy policial PIV-788 y asesinaron a cinco policías y tres empleados de la Empresa Nacional de la Coca. OBJETIVO: Golpear a la policía del único punto de control del TID que hay entre Ayacucho y el VRAE. Además las fuerzas del orden habrían incautado droga en los días anteriores. ARMAMENTO: Fusiles AKM, Galil y FAL.
2007 AGOSTO 5. CASO: Caserío El Molino (provincia de Ayabaca, Piura). HECHO: Más de quince sicarios del narcotráfico emboscaron a seis policías.Se batieron en un combate durante casi tres horas. OBJETIVO: Proteger una importante carga de clorhidrato de cocaína almacenada en un paraje de El Molino. ARMAMENTO: Emplearon fusiles FAL y Galil, granadas.
2007 OCTUBRE 16. CASO: Putis (Ayacucho). HECHO: Siete "mochileros" fueron abatidos en un enfrentamiento con el Ejército. Los militares actuaron bajo la creencia de que se trataba de una columna senderista. OBJETIVO: Los "mochileros" trasladaban una carga de droga bajo la correspondiente protección de un pelotón de sicarios. Se les incautó 37 kilos de cocaína pero traían mucho más.
2007 OCTUBRE 28. HECHO: Quince soldados fueron atacados por 30 sujetos vestidos de negro. Murieron dos "mochileros". Inteligencia del Ejército da la versión de que se trataba de miembros de la columna de Alipio, pero los familiares de las víctimas lo han desmentido. Transportaban sacos con unos 80 kilos de droga. ARMAMENTO: En su huida dejaron armas, municiones y un radio transmisor de alta frecuencia.
2007 NOVIEMBRE 1. CASO: Ocobamba (Chincheros, Apurímac). HECHO: Un grupo armado de 60 a 70 individuos –muchos de ellos vestidos de negro– atacó y tomó la comisaría de Ocobamba, con el resultado de un oficial PNP muerto y tres heridos. OBJETIVO: Escarmentar a los policías, entre ellos al teniente Héctor Zegarra, fallecido, porque el 16 de octubre les habían incautado 82 kilos de PBC.
ANÁLISIS
El autor fue el narco-senderismo
Jaime Antezana
Sociólogo
Sendero es una firma narco, una organización armada al servicio del narcotráfico. Ha crecido por el financiamiento del narcotráfico y cumple tres funciones: Protección a la cadena de traslado de la droga. Frenar y limpiar cualquier control policial. Actuar como firma narco.
Su objetivo ya no es la guerra popular, sino debilitar, atacar cualquier política antidrogas, control del tráfico ilícito en las múltiples rutas de caminos de herradura del valle del río Apurímac hacia el norte y el sur.
SL no es un riesgo para el Estado como organización armada porque no está articulado a una estrategia nacional.
El nuevo peligro está en el narcotráfico que financia a este grupo en sus acciones armadas y que a la vez está dando origen a bandas criminales que ya han tenido enfrentamientos con la Policía y el Ejército. Este Sendero no es más que una organización especializada para combatir contra la policía antidrogas. Esa es la complejidad de la nueva situación y por lo tanto el Perú ha iniciado un nuevo conflicto armado interno en torno a la coca. Ese es el nuevo peligro que el país va a enfrentar.
ANÁLISIS
Todo fue obra del narcotráfico
Rubén Vargas
Sociólogo
El atentado de Ocobamba lo ha cometido la fuerza criminal del narcotráfico en una zona de libre tránsito de la cocaína que sale del sur del VRAE. Fue una respuesta a las intervenciones e incautaciones de droga que estuvo realizando el teniente asesinado. Ningún indicio nos dice que ha sido Sendero, no ha habido reivindicación del hecho, ningún panfleto, ninguna pinta.
Es importante es saber quién es el autor de este atentado para saber la magnitud del problema. Si es el narcotráfico estaríamos frente a un negocio que se atreve a realizar este tipo de atentados contra la fuerza pública y pone en dificultades al Ministerio del Interior porque es su responsabilidad luchar contra el narcotráfico. No puede haber seis o diez policías en una zona de alto tránsito de narcotraficantes.
La vinculación entre narcotráfico y SL es un hecho desde 1984. Sendero es un grupo con una estructura política clara. No cometamos el error de reducir a Sendero a un grupo de delincuentes comunes. Sendero es un grupo de asesinos, atacan a mansalva, etc., pero es un grupo armado formado en base a una ideología, a unas directivas claras.
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Colaboración Elizabeth Prado.
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