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Unipersonal de Caludia Makishi como la Niña Payaso. Un singular show que une todas las técnicas del circo. Montaje dirigido por Jerry Galarreta se presenta en Yuyachkani.
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| Participación. En el espectáculo, Mandarina interactúa con los asistentes. (Fotos: Jean Marco Córdova) |
Rosario Hurtado M.
Claudia Makishi tiene alma de niña. También la cara. Está involucrada con el mundo de los pequeños desde hace siete años, cuando empezó a dictar talleres de teatro para ellos con Los Tuquitos.
Luego, se decidió a animar fiestas infantiles, pero en sus shows, Claudia no se pone faldas cortas, ni botas, ni baila con muñecos como Mickey Mouse o Barney. Ella apostó por presentar un espectáculo en el que pueda despertar la imaginación del niño.
"Cuando llego a la fiesta, ellos me piden que traiga a Barney y me siento como una extraterrestre, porque ejecuto actos relacionados al mundo del circo. Pero cuando termino, quedan fascinados", señala Makishi.
En el circo
Así, entre fiestas y animaciones, nace Mandarina, nombre del primer unipersonal de Claudia. Para eso, ella tomó prestados los números de sus presentaciones, pero faltaba algo más para completar el espectáculo.
"El montaje tiene diversas prácticas circenses, como magia, títeres, mimo y payaso. Por eso tuve que pedir ayuda a como alrededor de 30 amigos que trabajan estas técnicas, entre ellos a Ángel Calvo –quien maneja a la popular muñeca Nicolasa– y a Alex Ticona, de La tropa del eclipse. Es increíble que un trabajo de una sola persona pueda involucrar a tanta gente", menciona la ejecutante.
Pero aquí no se trata de mostrar shows aislados, pues Jerry Galarreta, director de Los Tuquitos, creó una historia para unir todos estos números. "Durante todo el espectáculo no se pronuncia ni una sola palabra, pero sí está lleno de música", apunta la actriz.
Claudia se pone su pijama de ositos, se transforma en Mandarina, una niña que desobedece la orden de su abuelo. "En lugar de dormir prefiere jugar con su mono en el cuarto de juguetes. Cuando este cobra vida y le da una nariz de payaso, Mandarina crea su propio circo", señala sobre la trama.
Pero, ¿cómo creará este circo? Pues con cada uno de los juguetes de su baúl. Así, con una peluca crea un perro que salta por unos aros, pruebas de equilibrio en la cuerda floja y hasta un circo de pulgas.
"Mandarina despierta la imaginación del niño, pues rescata el juego. Se demuestra que no es necesario que ellos tengan muñecas, carritos o robots, sino que con cualquier objeto pueden crear lo que deseen", refiere la performer.
Cuando finaliza, Claudia se quita los disfraces, pero se queda con algo de Mandarina: con el espíritu y la sonrisa de la niña payaso.
Dato extra
TEMPORADA. Sábados de setiembre y octubre a las cuatro en la Casa Yuyachkani (Tacna 363 Magdalena). |