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Por Juan Álvarez Morales.
Gustavo Rodríguez. El publicista explica por qué él y sandro venturo (de toronja, comunicación integral) se animaron a escribir ‘ampay perú’, compendio de listas que permiten conocer a nuestro país y a quienes lo habitamos.
–Gustavo, cuando la gente te pregunta de qué trata ‘Ampay Perú’, ¿qué sueles contestar?
–Digo que es un compendio de listas que reúnen datos muy diversos que ayudan a tener una idea de cómo es el país que pisamos.
–¿Y qué los motivó, a ti y a Sandro Venturo, a escribirlo?
–La editorial Santillana nos preguntó si nos interesaba hacer un libro de no ficción, como ‘El libro de las listas’, que en los 70’ fue un éxito en EEUU por recoger hechos curiosos del mundo. Y como a los diez años yo había leído una edición posterior, ‘El almanaque de lo insólito’, de David Wallace y su hijo, recordé que me había divertido mucho con él.
–¿Cuál dato te interesó?
–Para mí, que estudiaba en un colegio católico de Trujillo, fue llamativo ver una lista de los homosexuales célebres de la historia, y encontrar ahí a Alejandro Magno. Se me destaparon los sesos.
–Y volaron varios mitos...
–Claro, me quitaron muchos prejuicios que tenía instalados por la costumbre. ‘Ampay Perú’ fue la oportunidad de hacer nuestra propia versión de esos libros.
–¿Y cuánto te han sorprendido las listas de ‘Ampay Perú’?
–Mira, si antes decía que el Perú no dejaba de sorprenderme, al elaborar las listas vi que podía sorprenderme aun más. Somos más paradójicos de lo que pensamos.
–¿Qué te impresionó más?
–Hay listas dolorosas, curiosas, y de las que no tocan una fibra pero sirven para estadística. Me gusta la lista de palabras quechuas que usamos sin darnos cuenta, y la que muestra la cantidad de países que tienen menos habitantes que los quechuahablantes. Es impresionante: Venimos de un mundo andino, pero lo hemos olvidado.
–Huancavelica es la segunda ciudad con mayor desnutrición.
–Compartiendo dudosos honores con Burundi, África; Afganistán, Asia; y Etiopía, África...
–Y en quinto lugar, el Cusco del que nos enorgullecemos tanto.
–Sí, somos un país tan rico y pobre a la vez. Tan paradójico.
–¿Por qué publicar este libro así justo cuando somos últimos en comprensión de lectura?
–Precisamente por eso. Queríamos poner un grano de arena en la tarea de acercar el abismo que hay entre los conocimientos de los académicos y los de la gente común. Hacerlo de modo lúdico, ayuda.
–Y propicia la discusión...
–Sí. Por eso, bienvenidas las sugerencias y observaciones en www.ampayperu.com. Este es un libro abierto, y la siguiente edición tendrá listas sugeridas por la gente.
–No faltarán, con tanta informalidad, contubernios y promesas presidenciales incumplidas...
–Sí. Una buena lista sería la de promesas incumplidas por los candidatos en los últimos 20 años.
–Si hicieras una lista de características básicas del peruano...
–Sin generalizar, y teniendo en cuenta que si algo nos une eso es la alegría de vivir, diría que el peruano es paradójico, tiene enorme sed de ser reconocido, y es multimestizo pero no se acostumbra a ello. Además, aunque puede no ser solo potestad suya, el peruano también es un fácil transmisor de mitos.
–¿Cómo tomaron la acusación de racismo por el afiche que hicieron para el Festival de Lima?
–Con sorpresa. Somos culpables de no haber previsto una lectura válida del personaje que el artista puso ahí, cuando pudo haberlo hecho de otra forma. No hablo en nombre de Toronja, pero creo que el inconsciente nos juega malas pasadas. Pero de ahí a decir que somos racistas hay una gran distancia. Se mueven otros intereses.
–Algo típicamente peruano...
–Por lo tanto, digo que otro rasgo del peruano es ser exagerado. |