|
Maritza Espinoza.
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
La cholósfera, que ya ha dado demasiadas señales de andar mejor informada que mucha prensa, acaba de atar dos cabos sueltos y mostrar un nudo marinero que podría terminar amarrando los destinos del Canal Siete al carro gobiernista más pronto de lo que cloquea Nicolasa. Los elementos son dos: las opiniones de un bisoño columnista en un diario local -nada menos que hijo del ministro de Vivienda y principalísimo asesor presidencial Hernán Garrido Lecca- que se derrama en críticas al papel actual del Canal Siete (entretener) y plantea que esa televisora sea un canal "funcional". ¿Funcional a quién o a los intereses de quién? El muchacho no se para en mientes: que sirva para "transmitir a la ciudadanía las leyes, proyectos y reformas" del gobierno. Es decir, un apéndice de la oficina de imagen de Palacio de Gobierno. Este rol, por supuesto, fue descartado hace mucho, cuando se estableció lo tentador que resultaba para los gobernantes de turno tener un canal entero a su disposición para el autobombo y la "cero crítica". Lo curioso es que, también en la blogósfera, se destaca el rumor que parecería ser la próxima noticia confirmada: el probable retiro de Alfonso Salcedo del manejo de TV Perú para dar paso a Pablo Truel Uribe, viejo periodista de conocida filiación aprista, quien, pese a su respetable experiencia, debe saber tanto de televisión como yo de cocina nórdica.
Más allá de las opiniones del baby Garrido Lecca, preocupa la idea que se puede estar gestando en las altas esferas del gobierno sobre el uso que se le puede dar al canal público. Y no es que Alfonso Salcedo sea precisamente un opositor al régimen pero, si ocurriera lo que los bloggers cholos prevén, ya Nicolasa puede ir sacando su carnet del partido.
|