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Campeón de la incorrección política.
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| Triunfador. Borat (Sasha Baron Cohen) recorre EEUU grabando notas para la TV de Kazakstán. |
Teleasta de larga trayectoria, Larry Charles (Nueva York,1956) se pone al servicio de la energía devastadora del comediante judío británico Sacha Baron Cohen, quien inventó el personaje de Borat en su programa The Ali G Show. Como sea, Borat –alto, flaco y bigotudo– se presenta como "el segundo periodista más conocido de la TV de Kazakstán", y carga contra su supuesto país (en realidad recreado en una aldea rumana) en un prólogo pleno de enormidades. Mientras la cámara lo sigue como a un presentador de TV, Borat nos entera de que tiene una hermana prostituta, un hermano retardado, que en su país ahorcan a los gays, aprecian más a un caballo que a una mujer y que la aldea practica una vez al año la "caza al judío" en el estilo de los sanfermines de Pamplona.
Surgieron protestas indignadas hablando de ultraje al pueblo kazako, queremos creer que antes de haber visto la película, porque a cualquier espectador medianamente enterado le queda claro que, mostrando el Kazakstán, Borat hace en verdad referencia a los EEUU. La cosa queda del todo transparente cuando, al final del prólogo, Borat y su productor Azamat Bagatov (Ken Davitian) reciben como misión viajar a Nueva York para mostrar algunas escenas de la vida norteamericana a los kazakos. La imagen de Don Quijote y Sancho Panza es aquí la referencia física, pero nada más. Pues si Borat es antisemita , misógino, homófobo, posee una lubricidad infantil escatológica que recuerda la de Harpo Marx e ignora las más elementales reglas de trato en sociedad, su compañero de viaje y financista –el bajo y rechoncho Azamat– comparte las mismas "cualidades" y es, por tanto, igualmente impresentable. La cinta, que se inicia como falso documental, cambia y se adapta a las formas del reportaje televisivo en directo, es decir, hace consciente que en torno al personaje hay un equipo ligero de rodaje. Borat queda de inmediato enamorado de la actriz Pamela Anderson luego de verla en una revista de Baywatch, se las arregla para comprar un coche de venta de helados en el que pretende llegar hasta California para encontrarla. Es aquí donde ocurren algunos de los episodios más hilarantes del filme, pues sus interlocutores entran involuntariamenteen el juego y creen realmente encontrarse ante un periodista kazako. Así, veremos al organizador de un rodeo recomendarle que se afeite el bigote "para no parecer musulmán", a una multitud de cowboys aplaudirlo cuando da vivas a la política guerrera de Bush en Irak, o al dueño de una armería venderle la mejor arma "para matar judíos". De este modo, y gracias a su estructura de pequeños episodios el protagonista se acerca a rituales y costumbres del estadounidense promedio y algunas de sus minorías con un espíritu de sátira muy preciso y siempre políticamente incorrecto, que no excluye la bufonería brutal y el absurdo. Ataque tan metódico, que no excluye lo escatológico, puede fatigar y escandalizar, pero siempre se mantiene a la altura de la energía delirante de Borat.
Título original Borat
Director Larry Charles
Guión Sacha Baron Cohen Larry Charles
Intérpretes Sacha Baron Cohen, Ken Davitian, Pamela Anderson
Premios Nominación al Oscar y Globo de Oro
Producción EEUU, 2005
Duración 84 minutos
Cartelera
Semana sin estrenos que recomendar. Lo mejor sigue siendo Cartas de Iwo Jima (Eastwood), seguida de Los infiltrados (Scorsese) y El laberinto del fauno (Del Toro). También pueden verse El último rey de Escocia (McDonald) y Borat.
Mario Monicelli (92), en buena forma luego de más de 60 años de carrera, presentó en Mar del Plata su cinta número 65, La rosa del desierto, una comedia ambientada en Libia (1940) y que mezcla actores profesionales con amateurs. El director de clásicos como La gran guerra, Los compañeros y Brancaleone sigue en activo.
Fragmentos de una cinta inédita de Pasolini, Notas para una novela de la basura (1970) han sido mostrados por primera vez en ¿Cómo no gustar de Pier Paolo Pasolini? de Mimmo Calopresti. En Zúrich han prohibido una exhibición de Saló o los 120 días de Sodoma, su cinta póstuma, bajo acusación de pornografía.
Close up
Catherine Deneuve (63), la dame eternelle del cine francés cumple 50 años de actriz y la Cinemateca Francesa le ofrece una gran retrospectiva de 50 días en la que serán proyectadas muchas de sus 99 películas. Polanski, Buñuel, Truffaut, Demy, Téchiné, Garrel, Ferreri, Aldrich se cuentan entre los realizadores que la han dirigido, y su efigie fue elegida para ser Marianne, esa dama con gorro frigio que encarna a Francia. La Filmoteca de la PUC le prepara también un homenaje. |