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La historia, un cuento de hadas para adultos
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| En el laberinto. El fauno (Doug Jones) explica a Ofelia (Ivana Baquero) que en un tiempo anterior fue un princesa. |
Con González Iñárritu y Alfonso Cuarón, Guillermo del Toro (Guadalajara,1964) forma la trilogía ‘internacional’ del cine mexicano. Su obra, que dibuja plano a plano, bebe por igual del fantástico anglosajón e hispano, del cómic y la heroic fantasy y se mueve con la misma facilidad entre EEUU y España, de Cronos (1993) y Mimic (1997) a El espinazo del diablo (2001) y El laberinto del fauno (2006), sin olvidar Blade II (2002) y Hellboy (2004), logrando escapar a la rigidez de géneros muy codificados por su toque personal.
Vamos a la historia: es 1944 y el capitán franquista Vidal (Sergi López) se instala con sus tropas en una remota aldea del norte de España rodeada de bosques, con la misión de destruir a los grupos de resistencia republicanos. Hasta allí llega su esposa encinta Carmen (Ariadna Gil), a quien acompaña Ofelia (Ivana Vaquero), niña de 13 años, hija de su primer matrimonio. En el molino que les sirve de hogar son atendidos por Mercedes (Maribel Verdú) y el doctor Ferreiro (Álex Angulo) ambos vinculados al maquis. Ofelia descubre un universo mágico que la rodea y que es presidido por un fauno (Doug Jones) que vive en un laberinto, el cual le revela que es una princesa y que para recuperar su trono debe superar tres pruebas.
La puesta en escena se desarrolla en dos niveles. El primero es realista y de gran violencia, pues Vidal practica la tortura y sospecha de todos; el segundo es fantástico y en él se lleva a cabo la búsqueda iniciática de Ofelia, suerte de Alicia en un país de las maravillas ilustrado por Goya y los surrealistas. Estos dos mundos se alternan, pero a la vez se imbrican y alimentan (Vidal y el fauno son figuras de monstruosidad paralela) a partir de una elaborada estilización, creando una constante tensión entre la realidad de horror que vive Ofelia y sus ‘escapadas’ al mundo fantástico, poblado por un bestiario poderoso y visual (Campanita reptílica, sapo gigante, mandrágora y un ser albino y con ojos en sus manos son algunas de las creaciones de la imaginación del realizador), que sutilmente nos plantea una reflexión sobre las relaciones entre realidad y fantasía, entre la historia y su doble maravilloso e igualmente cruel, puesto que bañado por la muerte. De esta imbricación surge la belleza plástica y conceptual de un filme de invención constante, poblado por seres perversos o magníficos que evolucionan en un espacio similar, ya sean "reales" o "fantásticos", y que logra una poesía secreta que es similar a la obtenida hace 30 años por Víctor Erice en El espíritu de la colmena –esta sí obra maestra– que Del Toro ha tenido como modelo y que trasladaba el mito de Frankenstein al tiempo de la guerra civil, visto por los ojos infantiles de Ana Torrent.
Federico de Cárdenas
Dirección y guión: Guillermo del Toro
Fotografía: Guillermo Navarro
Música: Javier Navarrete
Intérpretes: Ivana Baquero, Maribel Verdú, Sergi López, Ariadna Gil, Doug Jones, Álex Angulo.
Premios: 6 nominaciones al Oscar, 4 Goya, Bafta a mejor película y director, etc.
Producción: España/México, 2006
Duración: 119 minutos
Cartelera
El estreno es Cartas de Iwo Jima de Clint Eastwood. También ingresa En busca de la felicidad, debut en Hollywood de Gabriele Muccino (El último beso). De lo que sigue, lo mejor es Escondido (Haneke), La conquista del honor (Eastwood), El custodio (Moreno) y Babel (González Iñárritu).
Eric Rohmer (87), inactivo desde Agente triple (2004), salvo por el corto Le canapé rouge (2005), rueda ya Los amores de Astrea y Celadón que será su largo número 25. Adaptación de una novela de Honoré d’Urfé hecha por el propio Rohmer, tiene como protagonistas a Stephanie de Crayencour y Andy Gillet.
Nos dejó Michel Cournot (84), influyente crítico de los 60 y realizador de un solo filme, el godardiano Les gauloises bleues (1968). Acabada esta experiencia, dejó la crítica de cine por la de teatro, que ejerció por casi 40 años en Le Monde.
Close up
PETER O’TOOLE (74). Este actor irlandés podría coronar sus casi 50 años de carrera con una estatuilla que se le ha escapado ya otras siete veces. Bebedor legendario hasta su cura radical, ha sido dirigido por algunos de los mejores (Nicholas Ray, David Lean, Richard Brooks, John Huston, William Wyler, Vincente Minnelli, etc). Pero los pronósticos están contra él y vaticinan como ganador a Forrest Whitaker por El último rey de Escocia.
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