María Elena Hidalgo. Huamanga.
Elías Navarro. San Francisco.
Fotos: Rafael Cornejo.
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Los efectivos policiales emboscados en Ayacucho solo portaban un fusil G-3 y cuatro pistolas Beretta.
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A pesar de la peligrosidad de la zona donde los empleados de la Empresa Nacional de la Coca (Enaco) con el apoyo de efectivos de la Policía intervenían cargamentos ilegales de hoja de coca e insumos químicos destinados a la producción de droga, no se incrementó la capacidad de fuego de las fuerzas del orden.
Fuentes de la Policía Nacional en Huamanga confirmaron a La República que los policías asesinados solo portaban un fusil G-3 y cuatro pistolas Beretta, mientras que los terroristas atacaron con fusiles Kalashnikov (AKM), Galil y FAL. La diferencia de fuego era evidentemente desigual y mortal.
El poco armamento que llevaban los policías emboscados demuestra que no se tomaron las medidas preventivas correspondientes, por eso fueron rebasados por los terroristas.
Las fuentes indicaron que también se debió advertir que el aumento de la presión sobre el narcotráfico, generaría la reacción de los senderistas que viven de los "cupos" que cobran a las organizaciones de traficantes de droga.
El jefe de la Policía de la Novena Región Territorial Policial, con sede en Huamanga, general Miguel Hidalgo Medina, dijo a La República que los narcoterroristas actuaron por represalia.
La venganza
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Armamento de los asesinos. Haga click en la imagen para ampliar.
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"Es un ataque que busca bajar la moral de la Policía Nacional y de los trabajadores de Enaco. Es una venganza por la intensificación de las operaciones conjuntas para detener el traslado ilegal de hoja de coca en la zona", dijo.
Las víctimas eran parte de la dotación de solo 12 efectivos con que cuenta la Base Antidrogas de Machente, que por turnos apoyaban los operativos organizados por Enaco para revisar los fardos de coca que salían de los valles del Ene y Apurímac con destino a Huamanga.
Su tarea consistía en determinar si se trataba de un alijo de coca que había sido registrado o si era de procedencia ilegal.
Como resultado de las operaciones conjuntas entre la PNP y Enaco, en lo que va del año se han decomisado cinco toneladas de hoja de coca, así como 20 toneladas de insumos químicos para la elaboración de droga.
El incremento de este tipo de acciones molestó a los narcotraficantes y a sus socios senderistas, quienes recibieron la orden de golpear a la Policía para que detuviera sus operaciones.
David Ayme Fernández, padre del trabajador de Enaco David Ayme Cáceres, confirmó que los senderistas fueron los autores de la emboscada. "Son senderistas. Yo estaba en mi chacra, en Anteccasa, cuando escuché una balacera. Cuando llegué a Ccentabamba fui informado que habían matado a mi hijo junto a los cinco policías", relató a La República.
Iban de inspección
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Familiares de los policías asesinados viven momentos de dolor durante el traslado de los cuerpos.
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Un poblador, de nombre Juan, declaró a este diario que a la orilla del río uno de los integrantes del numeroso grupo de narcoterroristas le dijo a él y a su familia: "Ya pueden estar tranquilos, ya hemos matado a los enemigos del pueblo. Ahora ya no le quitarán su coca a la gente".
"Todo indica que los narcoterroristas han esperado que los trabajadores de Enaco y los policías se juntaran y se dirigieran a un puesto de control para cometer el ataque. La emboscada se produjo justo cuando se dirigían a hacer una inspección. No se trataba de un operativo antidrogas o de una destrucción de pozas de maceración", informó el general Hidalgo.
El grupo armado que atacó al vehículo policial en la zona denominada Ccentabamba, en Machente, estaba integrado por unos 20 individuos que contaban con fusiles AKM, Galil y FAL. Descargaron sin cesar más de un centenar de municiones.
"El vehículo tiene más de 140 impactos de proyectiles de arma Galil y AKM. Unos 48 impactos han sido encontrados en el capó, 38 impactos en el frente (destruyendo el parabrisas) y 60 impactos en el lado izquierdo. El personal policial no ha tenido ninguna oportunidad para defenderse", se indica en el informe al que tuvo acceso La República.
No pararon de disparar
Precisamente cuando la camioneta policial PIV-788 se encontraba pasando la curva de Ccentabamba, un primer grupo de cuatro terroristas acribilló al chofer mientras que otro contingente del mismo número descargó sus municiones al copiloto.
Luego de matar a los que se encontraban en la parte delantera, otros ocho dispararon a los que se encontraban en la parte posterior. Dos grupos de tres senderistas cada uno se apostaron a los extremos de la carretera y efectuaron disparos al aire para intimidar a los vehículos que se acercaban al lugar de la emboscada.
Dos de ellos tuvieron la tarea de rematar a los cadáveres.
Mientras tanto, seis patrullas de la fuerzas combinadas del Ejército y la PNP desplegaron una operación de rastrillaje con la finalidad de capturar a los narcoterroristas de Sendero Luminoso.
Luego de acabar con la vida de los policías y personal de Enaco, los asesinos bajaron hacia el río Tutumbaro y después de cruzarlo llegaron al lugar denominado Cotonia, para luego dirigirse a Pampahuasi, Anteccasa y replegarse en las alturas de Arequipa Alta, informaron las fuentes policiales a este diario.
Pelea en el ejecutivo
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Los peritos encontraron casquillos de fusiles AKM, Galil y FAL.
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Sin embargo, no obstante que la estación policial de Machente se encuentra a ocho minutos del lugar de la emboscada, la reacción no fue inmediata. El suboficial Jennier Pérez Cancho todavía tenía signos de vida. Al parecer simuló estar muerto para sobrevivir, pero camino al puesto de Salud de Machente falleció. Los otros cuerpos fueron encontrados con el cráneo destrozado y con impactos de bala en brazos, piernas y tórax.
El Ejército ha puesto a disposición de la Policía cuatro patrullas con 25 efectivos cada uno, y a más tardar el día de hoy se unirá a ellos el personal de la Dirección Nacional Contra el Terrorismo (Dircote), los que serán trasladados desde Lima hasta Ayacucho para sumarse a los operativos.
Debido a la inclemencia del clima, hasta el momento la PNP y el Ejército solo han podido patrullar por tierra la localidad de Machente y sus inmediaciones. Las zonas del Valle del río Apurímac y Ene aún no han sido inspeccionadas dado que para ello se necesita un rastreo desde el aire.
El Comando Conjunto dijo en un comunicado que desde octubre advirtió que en los alrededores de Machente columnas de Sendero Luminoso se habían desplegado con la finalidad de golpear a las fuerzas de seguridad que operan en el área.
La información fue distribuida por los canales del sistema de inteligencia nacional, y recomendó "extremar las medidas de precaución" para evitar eventuales ataques de narcoterroristas.
Pero la emboscada del sábado en las cercanías de Machente, que le costó la vida a cinco policías y a tres civiles, demostraría que las autoridades hicieron caso omiso a las advertencias del Comando Conjunto.
La información del organismo castrense generó la reacción de la ministra del Interior, Pilar Mazzetti, quien afirmó que desde noviembre se adoptará medidas en el área de Machente y destacó que la zona está a cargo del Ejército (ver nota en la página 4).
El incidente entre Mazzetti y el Comando Conjunto revela que en el Ejecutivo se está buscando al responsable político del asesinato de los policías y civiles.
Precisiones
REACCIÓN. El ministro de Defensa, Allan Wagner, sostuvo una reunión de urgencia con el jefe de la Tercera Brigada de Fuerzas Especiales (Brife) y con el jefe del Frente Policial del Huallaga para coordinar acciones contra Sendero Luminoso.
ZONA DE GUERRA. Wagner, acompañado por el jefe del Estado Mayor del Comando Conjunto, almirante José Aste, y por el jefe de la Región Militar Centro, general Otto Guibovich, se trasladó a Tingo María para sostener la reunión de trabajo. También intervino el titular de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), coronel EP (r) Héctor Bertrán. Se acordó reforzar con hombres y armamento a la Tercera Brife.
Detienen a dos sospechosos
La Policía detuvo en la localidad de San Francisco a dos sospechosos de haber participado en el ataque criminal del sábado, informó el jefe de la Novena Región Territorial de la PNP en Ayacucho, general Miguel Hidalgo Medina.
Aunque no identificó a los capturados, el general Hidalgo señaló que se trata de individuos que cuentan con antecedentes de participación en SL.
El general PNP Miguel Hidalgo también reconoció que se investiga internamente si se registraron "fallas" en el sistema de seguridad de la institución para establecer la identidad de los responsables.
Los restos de tres efectivos fueron enviados a Arequipa y uno se quedó en Ayacucho. El quinto llegó anoche a Lima.
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