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Por ahorrar el Ejército compró raciones de guerra malogradas |
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SE QUEDARON CALLADOS • Desde hace cuatro meses se sabía en el Ejército que el Alto Mando adquirió raciones de combate en mal estado para efectivos que enfrentan a senderistas, pero recién el lunes el general César Reinoso informó al ministro Allan Wagner.
Ángel Páez.
Unidad de Investigación.
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En la Marina los efectivos que salen a combatir reciben raciones de 3,500 kilocalorías, lo que implica un costo de 35 soles por unidad. Haga click en la imagen para ver documentos.
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En junio de este año, el comandante general del Ejército, general César Reinoso Díaz, recibió información precisa y contundente de que las tropas que combaten a Sendero Luminoso recibieron raciones de campaña insalubres por su mal estado de conservación.
El jefe de Estado Mayor de la Segunda Brigada de Infantería con sede en Ayacucho, general Luis Sánchez Born, comunicó al Alto Mando que las raciones que entregaron a sus hombres no pudieron ser consumidas, por lo que recomendó "se realice una inspección técnica a dichas raciones para determinar su estado y gestionar a la Dirección de Logística del Ejército (Dirloge) y al Servicio de Intendencia del Ejército (Sinte) se adopten las acciones correctivas del caso para cambiar las raciones".
Línea de mando
El reporte fue remitido por el general Sánchez con fecha 24 de junio de este año. Nadie, sin embargo, resultó sancionado por la compra de las raciones inservibles. Todos los oficiales involucrados, entre ellos los jefes de la Dirloge y el Sinte, nombrados por el general Reinoso, se mantuvieron en sus posiciones.
La Oficina de Control Institucional del Ejército (OCI), que depende de la Contraloría General de la República, a cargo del general EP (r) Wilbert Calle Girón, tampoco informó sobre la adquisición de alimentos malogrados, no obstante que el hecho afectaba especialmente a los efectivos de las Brigadas de Fuerzas Especiales (BBFFEE), que enfrentan a las columnas senderistas en los valles del Ene, Apurímac y Alto Huallaga.
El general Edwin Donayre Gotzch, a la semana de asumir la jefatura de la Región Militar del Centro (RMC), en reemplazo del general Rafael Hoyos De Vinatea–quien fue relevado por su relación con el escándalo de la carretera a Cabana--, y creyendo que éste era el responsable de la compra de las raciones de combate inservibles, informó al comandante general del Ejército sobre el gravísimo hecho. Pero resultó que las adquisiciones para la RMC las ordenó el propio general César Reinoso.
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El general César Reinoso ordenó adquirir raciones más baratas.
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El último sábado La República publicó los reportes del 12 de setiembre del general Donayre sobre la compra fraudulenta de los alimentos malogrados, y al día siguiente el general Hoyos confirmó que la Comandancia General del Ejército condujo dicha adquisición. Pero lo cierto es que Reinoso conocía perfectamente el problema desde junio pasado.
Fuentes de la Contraloría confirmaron que ya obtuvieron copias de la documentación y anunciaron que será revisada la actuación del jefe de la OCI del Ejército, el general Wilbert Calle, por no haber informado sobre el caso de las raciones inservibles.
Lo barato sale caro
Fuentes de la Dirección de Información del Ejército (Dinfe) dijeron a este diario que la Inspectoría ha investigado el caso a solicitud del ministro de Defensa, Allan Wagner Tizón. Sin embargo, como lo demuestra La República, desde junio el Alto Mando ya estaba al tanto del incidente.
Lo que ocurre es que la adquisición de los alimentos a la empresa "Corporación Industrial del Perú" fue una decisión personal del general Reinoso, confirmaron fuentes de la institución militar.
El Servicio de Intendencia del Ejército (Sinte) recomendó al comandante general del Ejército, general César Reinoso Díaz, comprar raciones de combate de 35 soles y de 3 mil 500 kilocalorías para los efectivos de las BBFFEE, que luchan en condiciones extremas contra las columnas de Sendero Luminoso.
El Sinte informó que dichas raciones eran consumidas satisfactoriamente por miembros de las unidades de combate de otras institutos castrenses, como las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOES) y de la Infantería de Marina. Sin embargo, el general Reinoso, quien disponía de un presupuesto especial de 13.9 millones de soles para las tropas que luchan contra el grupo terrorista, dispuso que no se pagara más de 15 soles por cada ración de combate.
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La peor comida recibieron los que combaten a los terroristas.
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Las fuentes del Ejército indi-caron que al Sinte no le quedó más remedio que adquirir 53 mil 200 raciones de combate a 15 soles cada una a "Corporación Industrial del Perú", por un total de 798 mil soles.
La empresa garantizó que por dicho monto podía proveer raciones de entre 2 mil 800 y 3 mil 2000 calorías, que es lo que necesitan los efectivos que salen a cumplir operativos contrasubversivos. Pero, de acuerdo con el contenido de la ración, de discutible calidad, difícilmente alcanzaría a rendir las kilocalorías requeridas.
Al margen del precio, lo cierto es que una parte de las raciones de combate compradas a precio barato resultaron encontrarse en mal estado de conservación, y así fueron distribuidas a las BBFFEE.
Trafican con alimentos
Por si fuera poco, una Comisión Especial de la Contraloría detectó la sustracción sistemática de fondos del presupuesto destinado a la alimentación de los efectivos que prestan servicios en el Primer Batallón de Infantería Reforzada, con sede en Tumbes, así como en la Sexta Brigada de la Selva, ubicada en el cuartel "El Milagro", en la región Amazonas.
Los auditores de la Contraloría descubrieron la irregularidad cuando se percataron de la falsificación de firmas y de huellas digitales en los registros que estampan los efectivos militares cada vez que reciben sus alimentos o "rancho".
La Contraloría remitió los cuadernos de registro a peritos grafotécnicos para determinar si las rúbricas y huellas dactilares eran verídicas o habían sido fraguadas. El análisis de los expertos concluyó que se trataba de una falsificación sistemática, cuyo propósito consistía en inflar el número de efectivos que recibían alimentos para quedarse con la diferencia de los fondos asignados para el "rancho".
Ahora los auditores se encuentran en proceso de cuantificar el monto de dinero que los implicados se han apropiado.
Claves
COMPROBACIÓN. Una primera medida que aplicará la Contraloría es establecer si las raciones de 15 soles que compró el Ejército cumplen con las 3,500 kilocalorías requeridas.
TRANSPARENCIA. Voceros de la Dirección de Información del Ejército dijeron a este diario que la Inspectoría ya cumplió con la investigación. Pero la Contraloría sostiene que la pesquisa no es independiente.
"No sé si la Contraloría está investigando"
El ministro de Defensa, Allan Wagner, sostuvo que ya tiene en su poder el informe del general del Ejército César Reinoso Díaz, sobre las presuntas compras y adquisiciones irregulares de alimentos y pertrechos en mal estado que realizó el Ejército. Al respecto, dijo que se encuentra satisfecho con la pesquisa realizada por la institución. Detalló que hace dos semanas solicitó a Reinoso que realice una prolija y sumaria investigación.
Precisó que el informe ha sido remitido a la Comisión de Defensa del Congreso, y que el viernes próximo se presentará a una sesión para informar sobre el caso. En declaraciones a la prensa, negó que su despacho haya solicitado a la Contraloría General de la República investigar la referida denuncia pero dijo desconocer si este órgano de control ha iniciado investigación alguna. "Si la Contraloría desea iniciar una investigación esa es una alternativa que la Contraloría tiene, pero desde el punto de vista del sector de Defensa hay pasos que han de ser cumplidos antes de tomar una determinación de esa naturaleza", agregó.
En otro momento, Wagner consideró que el general Rafael Hoyos de Vinatea se está excediendo en la autorización que se le dio para que haga sus descargos por las irregularidades a la carretera a Cabana. Pidió al oficial mesura y ponderación en sus declaraciones. "Hago una invocación al general Hoyos para que conserve la mesura y la ponderación necesaria, que no utilice esa autorización para hacer ataques, que creo que no le hacen ningún favor a él como persona y que le hacen daño a su institución que es el Ejército", afirmó.
Finalmente, el ministro Wagner aclaró que no adelantará ninguna opinión sobre la culpabilidad o inocencia de Hoyos de Vinatea, pues su caso está en proceso de reconsideración por la comisión pertinente, que se pronunciará en un plazo de 30 días.
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