Las seis investigaciones abiertas por la Dirección General de Migraciones para esclarecer el caso de los pasaportes facilitados a Carmen Burga Cachay y su familia podrían quedar en nada.
Los resultados de las indagaciones están en manos de una Comisión de Procesos Administrativos del Ministerio del Interior, que deberá resolver si abre proceso a los responsables o deja que sean sus jefes inmediatos los que decidan las sanciones.
Lo curioso del caso es que como integrante de dicha comisión aparece, por razones de función, la actual directora de Personal del Ministerio del Interior, Gladys Barboza Peña. Ella era directora ejecutiva de la Dirección de Migraciones cuando Carmen Burga y familia fueron provistos irregularmente de sus pasaportes al instante y fuera de horario.
Es más, Barboza es una calificada militante de Perú Posible, cuyas autoridades son acusadas de haber utilizado su injerencia en Migraciones para proveer de pasaportes a los Burga y sacarla del país en forma precipitada.
Las coincidencias no terminan allí. Gladys Barboza fue promovida a la dirección de Personal del Ministerio del Interior el 20 de julio de 2004, al día siguiente que el diario La República la señalara como una de las funcionarias que activaron la expedición de los documentos con que la familia Burga salió del país en menos de 24 horas.
En conversación con este diario, Gladys Barboza ha alegado que ella no tuvo nada que ver con el caso porque el jefe de Pasaportes no dependía de su dirección ejecutiva sino del director general de Migraciones, Pedro Pablo Torre.
También negó en tono cortante su militancia en PP. Sin embargo, cuando se le mostraron copias de su carné, solo atinó a decir: “No me he reinscrito”.
En el despensero
Este reconocimiento la convertiría hoy día en juez y parte, puesto que como directora de Personal del Ministerio del Interior tendrá que ver con la suerte de las investigaciones.
Gladys Barboza explicó que la última palabra en cuanto a las investigaciones será emitida por una Comisión Especial y no por la Comisión de Procesos Administrativos, puesto que entre los investigados figura personal de confianza (F-3).
Sea como fuere, lo que sí se sabe es cuál será la sanción administrativa a imponer. Será una simple amonestación verbal o escrita, o, a lo más, una suspensión menor a treinta días.
Aparte de las seis investigaciones de Dirección de Migraciones, el propio ministro Félix Murazzo dispuso que la sección de Asuntos Internos adjunta a su despacho realizara una minuciosa averiguación de los hechos por su cuenta.
Al final, todas las indagaciones del Ministerio del Interior han concluido que no hubo irregularidad en la expedición de los pasaportes a Carmen Burga y familia. Sin embargo, las conclusiones reconocen “negligencia en el llenado de expedientes, utilización de password y atención fuera de lo normal (noche)”.
También en Caso Ivcher
De Gladys Barboza podría decirse que siempre supo estar en el lugar indicado a la hora indicada.
El lunes catorce de julio de 1997, a las ocho de la mañana, ella fue una de los funcionarios de confianza de Migraciones convocados por el director general, Víctor Hugo Huamán del Solar. Gladys Barboza era jefa de la Unidad Administrativa.
Huamán del Solar informó a los convocados que ese día había recibido una llamada del presidente Alberto Fujimori y de su asesor Vladimiro Montesinos, para comentar la resolución de Migraciones que despojó de la nacionalidad peruana a Baruch Ivcher, publicada el día anterior en “El Peruano”. Migraciones no sabía nada del asunto y las autoridades pedían que la resolución se regularizara.
Lo que Huamán les pidió a sus directores fue que lo respaldaran. Casi todos expresaron su acuerdo, salvo la asesora legal Herminia Ramírez, que se opuso, pero después, bajo presión, firmó un dictamen. Gladys Barboza ha aceptado que asistía a reuniones pero no recuerda la cita del 14 de julio de 1997.
El 12 de mayo del 2003, durante la gestión del peruposibilista Alberto Sanabria como ministro del Interior, fue promovida a directora de Migraciones. A los dos meses renunció al asumir el cargo Fernando Rospigliosi. Pero con la designación de Javier Reátegui, el 27 de mayo de 2004 la nombraron directora ejecutiva. Con el escándalo de Carmen Burga, de Migraciones pasó a la Dirección de Personal del Ministerio del Interior. Allí ella es juez y parte.