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Pilar Frishancho
Médica
Una investigación reciente señala que las políticas antitabaco resultan extremadamente efectivas para reducir los índices de tabaquismo, la exposición al humo de segunda mano y hasta la enfermedad cardiaca relacionada con este vicio.
El informe, realizado por un grupo de trabajo de la International Agency for Cancer Research, lamentablemente también determinó que las reglas antitabaco no afectaron la venta en bares y restaurantes.
Los investigadores analizaron la evidencia disponible y hallaron lo siguiente: la implementación de políticas antitabaco reduce sustancialmente la exposición al humo de segunda mano (en adultos y jóvenes), mientras que los ambientes de trabajo libres de humo reducen el consumo de cigarrillos entre quienes continúan fumando. Con ello se han reducido los índices de tabaquismo entre los adultos y los jóvenes.
La legislación antitabaco reduce los índices de enfermedad cardiaca, y en este punto me quiero detener, ya que en Escocia con la implementación de estas políticas, hubo una reducción de 17 por ciento en las admisiones hospitalarias por síndrome coronario agudo, como los infartos al corazón.
Los investigadores encontraron que el número de admisiones en los diez meses tras la prohibición fue de dos mil 684, frente a tres mil 235 en los diez meses antes de la prohibición.
El estudio también encontró que la gente que nunca había fumado reportó una disminución en su exposición semanal al humo de segunda mano.
Otro estudio, publicado en la revista Circulation, encontró que el número de eventos coronarios agudos disminuyó entre los adultos en Roma después de que Italia prohibió fumar en lugares públicos en 2005.
Ante todas estas evidencias es importante que el Perú implemente estas políticas antitabaco y que se cumpla el convenio marco para el control del tabaco (CMCT) de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La imple-mentación de esas políticas podría tener efectos más amplios sobre la población al incrementar los ambientes libres de humo. Estas políticas no solo cumplen su objetivo de proteger la salud de los no fumadores, reduciendo la exposición al humo del tabaco, también tienen muchos efectos sobre el comportamiento de uso del tabaco, que hacen parte de los beneficios esperados para la salud.
Estos beneficios serán mayores si estas políticas se implementan como parte de una estrategia integral de control del tabaquismo que implemente las cláusulas del CMCT de la OMS. |