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El director gerente de la compañía de minas Buenaventura S.A.A. sostiene que ser empresario en el país es tener –más que dinero– ideas, inventiva y deseo de arriesgar más. Los tiempos han cambiado. Afirma que las condiciones son ahora favorables para la inversión.
 Cita. “El empresario, normalmente, tiene más ideas que dinero; el rentista tiene más dinero que ideas”. |
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 Inversión. “Los empresarios peruanos estamos comprometidos con nuestro país y, por supuesto, con una responsabilidad social muy internalizada”, dice Benavides. |
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¿Qué es ser empresario en el Perú de hoy?
A mí me impactó mucho lo que dijo Sebastián Piñera, en su reciente visita al Perú. Siendo un político de derecha, él dijo: sin empresarios, no hay empresas; sin empresas, no hay trabajo, y sin trabajo, no hay trabajadores. Pero, explicó algo que a mí me agradó muchísimo: cuál es la diferencia entre empresario y rentista. El empresario, normalmente, tiene más ideas que dinero; el rentista tiene más dinero que ideas. Por lo tanto, ser empresario en el Perú es tener inventiva, es tener deseo de fajarse, es tener deseo de arriesgar.
¿A qué se debe, entonces, que al empresario se le vea como a rentista solamente?
Yo creo que hay una confusión. Creo que hay, como en todo, buenos y malos empresarios. Pero, en general, son gente muy esforzada. Muchas veces solo se ve como empresario al grandote. Pero cuántos pequeños y micro empresarios tenemos que realizan grandes esfuerzos por subsistir.
Esfuerzos que no se perciben fácilmente.
Yo creo que hay una cierta dosis, quién sabe, de ignorancia. En general, creo que sí es bien percibido. Lo que ocurre es que, en un país en el que hacen falta tantos puestos de trabajo, al empresario lo identifican como el que tiene más recursos. Pero no es ese el caso, necesariamente.
Como hombre de empresa, ¿cuál es su lectura de la situación que vive el país?
Es muy positiva. Nadie pretende que a uno le regalen nada. De lo que se trata ahora es que existe el marco legal, el marco jurídico y el marco tributario adecuados. Hay estabilidad. Eso es lo que se está dando en el Perú. Hay dos o tres cosas que marcan esa pauta: una fue llegar al TLC con Estados Unidos. Eso nos obliga, bilateralmente, a los dos. La otra, obtener el grado de inversión que ha sido muy positivo. Eso contribuye a que exista más confianza para invertir en el Perú.
Confianza de los inversores...
Y cuando hablo de inversión no sólo me refiero a los extranjeros, sino también a los empresarios peruanos. Nosotros también tenemos derecho a invertir en el Perú, a desarrollarnos. Tenemos que dar más oportunidades a nuestra gente.
¿Y las condiciones se muestran más estables para ello?
Yo creo que son muy provisorias. Sinceramente, creo que hemos cambiado hasta el discurso político en el sentido de entender que una cosa es el manejo del país y otra cosa es dejar trabajar al sector privado, claro que dentro del marco de las leyes.
¿Y cómo perciben, ustedes, el valor de la justicia social?
El empresario no es un marciano. El empresario es una célula más de la sociedad. Nosotros tenemos una función que cumplir, tenemos una obligación que cumplir. Yo creo que la responsabilidad social tiene que ser compartida. Tener conciencia social no es incompatible con ser empresario.
¿Y qué hizo, entonces, que tradicionalmente lo miraran como reñido con la justicia?
No creo, sinceramente, que esa haya sido la percepción. Y si alguien la tiene, debo señalar que está equivocado. Lo que sucede es que, cuando hay tanta pobreza, como sucede en nuestro país, la gente cree que el empresario es el único que tiene recursos y hasta puede provocar cierta envidia. En todo caso, hay que cambiar esa percepción. Por el contrario, la percepción real del empresario es aquel que se esfuerza, que trabaja duro, es la de la persona que tiene sobre sus hombros pagar una planilla.
A muchos les costará tener esa percepción.
Yo creo que cada vez hemos pasado de ser rentista-empresario a ser mucho más empresario. Hoy día el empresario debe ser una persona educada, sofisticada, preparada y, por supuesto, con un gran espíritu de contribuir con la sociedad. No hay otra.
Y globalizado.
Y totalmente globalizado. Pretender, hoy día, que estamos viviendo dentro de las fronteras del Perú es un absurdo. Es arcaico.
Y sus amigos empresarios, ¿ya no piensan en sacar su dinero para asegurarlo?
Es interesante ver cómo se invierte en el Perú. El dinero no tiene nacionalidad. La responsabilidad del empresario es cuidar los activos de la empresa. Tratar de obtener el mayor rendimiento posible. Si es que el país le da las condiciones para invertir más en el Perú, lo va a hacer, y de buena gana. Los empresarios peruanos estamos comprometidos con nuestro país y, por supuesto, con una responsabilidad social muy internalizada.
Usted dijo que se sentían cómodos con el manejo actual del gobierno. ¿Imaginaban que esto iba a ocurrir?
Esta segunda administración del gobierno del presidente García ha sido una gratísima sorpresa. Se está manejando las cosas con seriedad. Ahora tenemos el calificativo de ser un país serio, que puede discutir de igual a igual con un gobierno de economía muy grande como el de los Estados Unidos.
Hay crecimiento en el país. Eso no quiere decir que haya, necesariamente, desarrollo.
No, necesariamente. En una sociedad civilizada, el crecimiento hace que el Estado pueda tener mayores recursos y luego, pueda redistribuirlos.
Aquí es donde la gente se queja que "no la ve"
Yo creo que ya lo está sintiendo. Solo nos basta ver los índices de consumo. La gente se está comprando más electrodomésticos. Tiene más acceso. Con las cifras macroeconómicas no se come. Pero ellas brindan el marco para que la gente, finalmente, reciba los beneficios de una mejor economía.
Estamos a muy poco de la V Cumbre y de la mini cumbre empresarial. ¿Qué expectativas tiene su gremio?
Será la Cumbre a la que vendrán más presidentes y jefes de gobierno en toda la historia del Perú. Habrá también, paralelo al evento, una cumbre empresarial. ¿Y eso por qué? Porque los jefes de Estado reconocen que los empresarios son parte fundamental del desarrollo de sus economías.
Será una oportunidad para el Perú de mostrarse como un país que alienta la inversión. ¿Cómo logramos dar oportunidades a los sectores pobres de nuestra población? Nosotros no conocemos otra forma que con más inversión. Creando nuevas fuentes de trabajo, creando nuevas industrias, ganando más tierras de cultivo. Y todo eso solo se hace con inversión. Y si nosotros podemos atraer más inversión, habremos logrado nuestro objetivo. |