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La canciller alemana se dispone a iniciar su primera gira por América. Antes de llegar al Perú para la Cumbre del ALCUE visitará Brasil y luego Colombia y México.
Ulrich Scharlack y Rosa Aranda. DPA.
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 Lideresa. La primera ministra alemana inicia su gira a América Latina en un momento crucial para la región. (Foto: EFE)
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 Apoyo. Merkel tiene palabras de elogio para el trabajo realizado por la Comisión de la Verdad. |
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 El presidente Alan García, con quien se encontrará en Lima, en el marco de la cumbre del ALCUE. |
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Señora Merkel, la próxima semana emprende con relativa demora el primer viaje de su gestión a América Latina. ¿Se puede considerar esto como un signo de que el subcontinente ya no tiene el mismo significado que tenía antes, que la política exterior alemana se concentra en Asia?
No, porque América Latina ocupa un lugar importante en nuestra política exterior. Me encontré por primera vez con mis colegas de Latinoamérica hace ya dos años en la Cumbre Unión Europea- América Latina de Viena. En la Cumbre del Grupo de los Ocho en Heiligendamm el último año hubo ocasión de un nuevo intercambio de opiniones con los presidentes de Brasil y México. Mientras tanto, hubo mucho jefes de Estado latinoamericanos que visitaron Berlín, por ejemplo, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet. Tanto más me alegro ahora de visitar personalmente el continente. La próxima cumbre UE-América Latina en Lima es una excelente oportunidad. Los países de América Latina son para nosotros importantes socios económicos y políticos para la conformación del orden global.
Europa y América Latina tienen en parte las mismas raíces históricas en su cultura y su religión. Uno de las estaciones de su viaje ser la quinta Cumbre UE-América Latina que se celebrar en Lima. ¿Dónde radican hoy los intereses comunes entre Europa y América Latina?
La alianza estratégica entre la UE y los países de América Latina y el Caribe existe desde hace casi diez años. En este tiempo hemos ampliado constantemente la colaboración entre ambas regiones. En la cumbre UE-América Latina de Viena 2006 ya tratamos los temas energía y clima, y vol-veremos sobre ellos en Lima. Especialmente en relación con un acuerdo para la protección del clima después de 2012, que deber suceder al Protocolo de Kioto, resulta muy importante alcanzar un entendimiento con los países de América Latina. El combate a la pobreza y el desarrollo social también son desde hace tiempo asuntos centrales tanto para los propios países afectados como respecto a la cooperación con la UE y sus estados miembros. Brasil y México ya han introducido enfoques nuevos en sus políticas sociales. Para la UE, en su condición de mayor donante en cooperación para el desarrollo, se presenta una oportunidad de allanar el camino para reducir la desigualdad social.
Su gira no incluye ningún país que tenga una postura crítica respecto del libre comercio ni a las organizaciones financieras internacionales. ¿Expresa esto un distanciamiento con países como Argentina, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela?
Al viajar a Brasil y México visito a los socios comerciales más importantes en América Latina, pero eso no significa que los otros países de América Latina no sean significativos para mí. En la conferencia de Lima tendré con toda seguridad ocasión de encontrarme con jefes de Estado de algunos de los países mencionados y de intercambiar opiniones justamente sobre los temas controvertidos.
¿La política nacionalista de izquierda del presidente de Venezuela Hugo Chávez dañó de manera fundamental la relación entre la UE y América Latina? Incluso el rey de España manifestó hace poco su enojo hacia Chávez.
Un único país no puede dañar por mucho tiempo las relaciones entre la UE y América Latina. El presidente Chávez no habla por Latinoamérica. Cada país tiene su propia voz, con la que persigue sus propios intereses. El mismo pueblo venezolano ha tomado partido con su rechazo del referéndum de enero último.
El modelo de la economía social de mercado sigue siendo para usted el modelo del futuro, tanto para Europa como para Alemania. ¿Vale esto también para América Latina? Particularmente allí hay gobiernos de izquierda en el poder.
La pregunta decisiva es en realidad cómo las fuerzas económicas y el potencial de un país llegan a desplegarse y al mismo tiempo, cómo se puede alcanzar la equidad social y mejores condiciones de vida para todas las personas. La economía social de mercado es para mí el modelo que mejor permite alcanzar estos objetivos. A largo plazo, los gobiernos latinoamericanos deberían ser evaluados según cómo resuelvan los problemas sociales. En algunos países observamos, y a eso apunta su pregunta, populismos de izquierda. De acuerdo con nuestra experiencia europea, no creo que economías dirigidas por el Estado puedan dar respuestas mejores y sostenibles a los problemas urgentes. Más bien creo que alejan a los países del desarrollo económico positivo y dificultan la cooperación y la participación.
Usted es el primer canciller alemán que viaja a Perú en 30 años. Perú es un país en el que hubo una fuerte violencia hasta el año 2.000. Al margen de la Cumbre UE-América Latina, ¿supone su visita una señal de apoyo al proceso de estabilización democrática? ¿Cómo puede ayudar Alemania?
En los últimos años, Perú ha logrado grandes avances en la consolidación del orden democrático. La sociedad civil es segura hoy día y se articula. A mi juicio, la Comisión de la Verdad y Reconciliación hace un gran aporte a la superación de las consecuencias de la violencia. Los pagos estatales en concepto de reparaciones a las víctimas de las violaciones de los derechos humanos recién reconocidas ahora, al igual que su persecución judicial, no podrían ni deberían hacer olvidar el pasado, pero pueden ayudar a la configuración del futuro. Los avances en la lucha contra la pobreza, en la educación y en la salud, pero también en la lucha contra la corrupción representan por lo general la mejor arma para seguir fomentando el desarrollo democrático de un país. Apoyaremos al presidente Alan García en ese sentido.
En Colombia el tema de la lucha contra las drogas ocupará probablemente el punto central en las conversaciones. ¿Tiene que esforzarse más Alemania? ¿Tratarán el tema Betancourt?
Lo importante para combatir de forma efectiva el cultivo, la fabricación y el comercio de cocaína es la disposición de todos los países en los que se cultivan drogas, pero también aquellos en las que las drogas se colocan ilegalmente. Sólo una profundización de la cooperación con los países de América Latina y el Caribe puede llevar a una lucha efectiva. Eso es un tema de la UE, así como lo es la cooperación bilateral entre las autoridades colombianas y alemanas que combaten delitos penales. Colombia, por ejemplo, se ha ganado elogios de la ONU por un programa de guardias forestales. Sobre ello quiero informarme y enterarme de cómo podemos avanzar. Además, quiero aumentar la cooperación económica y científica con Colombia. Hoy en día, en Alemania hay casi tantos estudiantes colombianos como mexicanos. El destino de Ingrid Betancourt me afecta. Y con la señora Betancourt hay otros centenares de rehenes de las FARC. Nosotros apoyamos los esfuerzos del gobierno colombiano para alcanzar una solución al drama de los rehenes.
Su viaje culmina en México, una de las economías más pujantes del mundo. México quiere sobre todo activar la cooperación con Alemania y atraer inversiones. Sin embargo, el sistema de derecho allí es todo menos favorable a las inversiones. Así, un empresario alemán inocente, Frank Hornhauer, se encuentra detenido desde hace 14 meses. ¿Tratará usted ese caso y el inseguro clima económico?
Como ya hemos dicho, México es, junto a Brasil, uno de nuestros principales socios comerciales en Latinoamérica. El país tiene una extrema importancia para el posicionamiento de las empresas alemanas en el mercado del continente americano. El presidente Calderón ha reconocido claramente la necesidad de reformas en su país y, entre otras cosas, ha impulsado una reforma de la justicia. Con ello se seguirá mejorando las condiciones para las inversiones extranjeras directas en México. Hoy en día ya hay unas 1.000 empresas alemanas en ese país. Respecto al caso Hornhauer, el Ministerio alemán de Relaciones Exteriores está desde hace tiempo en contacto con las autoridades mexicanas para alcanzar una solución, esperamos pronto.
Esta vez aún no figura Cuba en su viaje. Desde la salida de Fidel Castro se han llevado a cabo cambios que recuerdan un poco a la Glasnost en la Unión Soviética. ¿No debería avanzar la UE hacia una política del cambio mediante el acercamiento a Cuba?
La Unión Europea y también el gobierno alemán observan el desarrollo en Cuba con gran atención. Los primeros síntomas de cambio deberían llevar, en interés de la gente, a verdaderas transformaciones. Entre ellas, especialmente destacan la liberación de los numerosos disidentes que aún siguen presos.
‘‘La producción de bioenergía debe ser responsable’’
En lo que respecta a los distintos países que visitar, Brasil es el mayor productor de biocombustibles del mundo. La sostenibilidad medioambiental de los biocombustibles resulta dudosa a ojos de muchos expertos, sobre todo en vista de la deforestación extensiva. ¿Sigue creyendo que los biocombustibles son el combustible del futuro?
Los biocombustibles tienen un papel en la estrategia general de ampliar el uso de las energías renovables. Pero para el equilibrio medioambiental resulta esencial que se produzcan de manera sostenible. Parte de lo cual implica no deforestar superficies boscosas para la producción de materias primas. Alemania y Brasil aspiran por eso a obligarse, mediante un nuevo tratado bilateral de energía, a impulsar la producción y el uso sostenible de biocombustibles. Sobre esta base podemos contribuir al desarrollo.
¿No se ha vuelto moralmente dudoso usar los cultivos para producir biocombustibles en vez de alimentos? En Perú y México, también estaciones de su viaje, hay inquietud por la escasez y los altos precios de los alimentos.
La lucha contra el hambre y las carencias alimentarias en todo el mundo es una de las tareas más importantes de la comunidad internacional de Estados, y es un tema prioritario también para Alemania, tanto para nuestra población como para el gobierno alemán. Por eso me tomo muy en serio la preocupación de la gente sobre los crecientes precios de los alimentos. Junto a la ayuda de emergencia para los países que viven situaciones graves de hambre, resulta decisivo aumentar de manera sostenible la producción agrícola en todo el mundo. Además, la producción de bioenergía debe hacerse de manera responsable, de modo que no entre en conflicto con la garantía de la provisión mundial de alimentos. Por eso apoyamos proyectos piloto y de investigación para poner en el mercado biocombustibles de segunda generación, es decir, hechos a partir de materias primas sintéticas. |