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Por Mario Munive.
Minority report es un thriller de Steven Spielberg cuya trama viene a cuento a raíz de la detención de Melissa Patiño y de otros activistas de izquierda. La historia se sitúa en el año 2054 y transcurre en Washington DC. 'Precrimen', un grupo de élite de la policía , se adelanta a los hechos y detiene a los asesinos antes de que ataquen a sus víctimas. Identificar a los ‘culpables’ es posible gracias a la información revelada por tres seres psíquicos, llamados ‘precogs’, que son capaces de ver un crimen antes de ser consumado.
La ficción de Spielberg contiene una escalofriante paradoja: el sistema, que se asume infalible, es capaz de detener y condenar a la gente por asesinatos que nunca se cometieron. ‘Sentencia previa’ no solo fue el sugerente título en español de esta película estrenada el 2002, también parece el objetivo de quienes ahora justifican la detención de este puñado de izquierdistas partidarios de Hugo Chávez y probablemente ambiguos frente al terrorismo de las FARC.
No existen víctimas ni daños que atribuirles, pero para el gobierno se trata de terroristas y deben ser condenados. ¿Son acaso Luis Alva Castro y Octavio Salazar una suerte de ‘precogs’ que han visto el futuro criminal de Melissa Patiño y Carmen Azparrent? En este caso el mensaje del oficialismo no podía ser más claro: si somos capaces de estas arbitrariedades, peores cosas podemos tramar contra radicales, descontentos y antisistema.
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