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Federico Salazar
"Si no perteneces al tercio superior, no serás contratado". Esto es lo que dice en resumen el Decreto Supremo 004 a los maestros sobre su contratación en el sector público.
Se trata de un asunto administrativo en el que no se le puede desconocer competencia al gobierno. Sí se le puede descalificar, sin embargo, por autoritario, ineficaz y discriminatorio.
El Sector Educación quiere "quebrar" la politización de las contrataciones. Se entiende la finalidad, pero no el mecanismo.
Si hay politización, debe denunciarse. Cada caso, uno por uno. En eso debe imponerse el procedimiento administrativo previsto. Si no sirve, se cambia, pero no se sustituye por un ucase.
Los maestros estudiaron y se graduaron sin saber cómo serían contratados. Que solo se contrate a los de determinada calificación equivale a desconocer la calidad del título a nombre de la Nación, en el caso del 70% de los maestros graduados.
El criterio utilizado, además, no es estrictamente pedagógico. Un estudiante de educación puede tener notas muy altas y, no obstante, no ser un buen maestro.
La docencia no es un asunto solo de conocimientos. Es, sobre todo, un tipo de relación con el alumno. Un maestro podría no salir bien en "Metodología". Si logra, aun así, inspirar a sus alumnos, será mejor que uno que apruebe con 20 pero que sea un patán.
Es difícil, por supuesto, establecer criterios objetivos para la calificación. Lo mejor serían pruebas en la práctica. ¿Se puede hacer eso en un mes? Imposible.
Si el gobierno cree que el "tercio" es distinto del resto, pues entonces que otorgue una bonificación en el contrato. O, como plantea el Sutep, que consigne puntaje adicional en el concurso.
Si el "tercio" es un valor sagrado, debe decirlo así a los futuros maestros. El gobierno debería advertir: el que no llega al tercio, mejor dedíquese a otra cosa.
Más consecuente sería, incluso, que el gobierno ajuste la educación superior pública a sus propias exigencias: no permitan que se gradúen los que no tienen alta calificación. En otras palabras, que el nivel del "tercio" sea equivalente a la nota aprobatoria.
Lo que el gobierno en el fondo ha hecho no es descalificar a los maestros, sino a su propio sistema educativo superior. Les ha dicho a sus universidades: ustedes no sirven para calificar a los estudiantes de Educación.
El gobierno quiere resolver el tema al caballazo. Quiere, ante todo, pelearse con el Sutep. Aunque pisotee derechos, expectativas y arriesgue el inicio del año escolar. |