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v Artistas y ciudadanos, esperan hechos concretos en favor del desarrollo de la cultura en nuestro país.
Pedro Escribano.
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| Sólo aplausos. El presidente Alan García y Mercedes Cabanillas cuando condecoraron a Juan Diego Flórez. (Foto: Rafael Cornejo) |
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| El Conservatorio, local inadecuado. |
Penélope tejía de día y, por razones de amor, destejía de noche. Alan García, luego de un año de gobierno, en el campo de la cultura, parece que se ha dedicado solo a destejer lo poco que avanzó el gobierno anterior en beneficio de la cultura peruana. La conclusión de muchos, y de este redactor, es que en cultura no ha hecho nada.
Y sin embargo más de una vez lo hemos visto como primera figura en el marco de eventos culturales, naturalmente, hay que decirlo, aplaudiendo los laureles que los artistas con esfuerzos personales, a veces a pesar del Estado y de su gobierno, han logrado para nuestro país.
Así se colgó del saco del tenor Juan Diego Flórez al condecorarlo en Palacio de Gobierno, se lució con el maestro Luis Jaime Cisneros, se puso en un cuadro cuando asistió a la inauguración del Museo de Arte Contemporáneo del pintor Gerardo Chávez, en Trujillo.
Además, el pez por la boca muere. Cuando ha tenido que opinar en el campo de la cultura, lo ha hecho desafortunadamente. Apenas tomó él gobierno, se fue en contra de la noble tarea del Fondo Editorial del Congreso. En sus críticas al Poder Legislativo, señaló que allí se dedican "hasta a publicar libros".
Otro desatino contra la cultura fue cuando salió en defensa del Instituto Nacional de Cultura acusado de censurar al artista Piero Quijano, a quien mandó a exponer en su casa o en cualquier lugar, menos en un centro cultural del Estado.
Las tareas culturales están pendientes. Citemos algunas: La restitución de beneficios de la Ley de Libro se postergó para la otra legilatura. Los premios nacionales de literatura César Vallejo y J. M. Arguedas, no han sido convocados. El Conservatorio Nacional de Música sin adecuado local ni rango universitario, la Escuela Nacional de Folklore, es gitana: no tiene local propio. Por eso, cuando oímos al Presidente hablar de cultura, recordamos lo que alguna vez nos dijo el escritor chileno Jorge Edwards: "La palabra cultura en los políticos sirve para enjuagarse la boca".
¿Qué ha hecho por la cultura en un año el gobierno de Alan García?
Luis Peirano
Dramaturgo
Nada. Que yo sepa, nada.
Germán Coronado
Editor
En cultura, en realidad, estamos como el cangrejo. Yo puedo opinar en el campo de las industrias culturales y libros. Este sector no ha merecido ninguna atención. Ya hemos denunciado que la Ley de Libro, que Alva Castro pidió que se denomine "Democratización del Libro y la Lectura", ha quedado inválida por las triquiñuelas de redacción del Ministerio de Economía en el 2004. Se han abolido los beneficios para autores, editores. Subsisten los aranceles para los libros importados e insumos para hacer libros. Hoy el MEF de Luis Carranza no hace ni ofrecimientos al respecto. Se ha creado Promolibro, pero no, eso es demagógico. Necesitamos bibliotecas públicas.
Armando Sánchez Málaga
Músico
Hablando con franqueza, nada. Todavía no ha iniciado lo que ofreció en su campaña electoral y plan de gobierno, como era, primero, un Viceministerio y después un Ministerio de la Cultura. Un Ministerio de Cultura sacaría de su inoperancia al Instituto Nacional de Cultura. Pero a estas alturas, creo que ya no debemos esperar nada. En el campo de la música, todo sigue igual. Creo que están preocupados por otras cosas. La cultura, como siempre, sigue postergada.
Venancio Shinki: "Estamos abandonados"
Se ha preocupado de la situación económica, así dicen los especialistas, pero en el campo de la cultura de este país, no ha hecho absolutamente nada.
Dijeron que iban a crear un Ministerio de Cultura, pero, por mi experiencia –trabajé en un ministerio–, no es la solución porque allí hay quienes cobran hasta sin trabajar. No se ha he- cho nada. No se refacciona el Teatro Municipal, que sigue ruinoso. Dicen que se ha arreglado, pero cuando un pintor tiene que llevar sus obras fuera del país, tiene que hacerlo como contrabandista.
Meses atrás me invitaron a una muestra latinoamericana a Israel, allí me percaté cuán abandonado estamos en comparación con los ar- tistas de otros países. Mientras que al pintor chileno le habían resuelto todo, su gobierno además había organizado una gira de la pintura contemporánea chilena por otros países. Eso aquí no lo vamos a ver nunca.
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