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FAVORITISMO AL DESCUBIERTO • En lo que va del año el Ejército hizo compras por más de siete millones de soles a empresas de una familia que utiliza a sus empleados para camuflarse • Institución castrense confirma que Inspectoría del Ejército investiga sospechosas adquisiciones.
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| Julio César y Renato Díaz Costa. La "buena racha" que su familia ha tenido para ganar licitaciones estaría por acabar. |
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Ángel Páez y María Elena Hidalgo.
Unidad de Investigación.
El enfrentamiento que protagonizan los generales César Reinoso y Rafael Hoyos todavía sacude de pies a cabeza al Ejército. La Comandancia General ha tenido que autorizar al inspector general del Ejército, general César De La Melena Mariátegui, que intervenga en la Dirección de Logística del Ejército (Digeloge) y en el Servicio de Intendencia del Ejército (Sinte): ambos organismos aprobaron y consumaron en lo que va del año, durante la gestión del comandante general César Reinoso, compras por más de siete millones de soles que favorecen directamente a un grupo de veinte empresas de propiedad de la familia Díaz Costa.
Un representante de la familia, Julio César Díaz Costa, rechazó que alguna de sus empresas haya cometido faltas para ganar licitaciones y atribuyó la investigación a sus compañías a una campaña de desprestigio dirigida por sus competidores. (Ver nota vinculada).
El inspector general César De La Melena designó un equipo especial cuya finalidad es “esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades” de las presuntas adquisiciones irregulares, según la comunicación escrita que el 18 de octubre remitió a los jefes de la Digeloge, general Roberto Vértiz Cabrejos, y del Sinte, coronel Alex Robertson Cáceres.
No, mi general
Unos días antes, el 15 y 18 de setiembre, el auditor general del Ejército, general (r) Wilver Calle Girón, informó al comandante general, César Reinoso, que se había abocado a investigar no solo las compras del año 2006 sino también “los procesos de adquisición efectuados durante los años 2000, 2001 y 2002, en los cuales hayan participado empresas de la familia Díaz Costa”. A continuación, Calle mencionó a 17 compañías que han vendido bienes y servicios al Ejército y que se encuentran bajo sospecha de haber cometido prácticas ilegales.
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El general Calle señala en su comunicación escrita que los auditores deberán tener acceso sin limitación a los registros, documentos e información de las entidades (Digeloge y Sinte), aun cuando sean secretos”, lo que implica que se trata de una indagación a fondo de las ventas efectuadas por la familia Díaz Costa. Sin embargo, la Contraloría General de la República considera que el Ejército no se puede investigar a sí mismo cuando se trata del gasto de recursos públicos, por lo que envió una comisión de peritos para indagar las adquisiciones.
“La actividad de la Inspectoría está referida a cuestiones castrenses y no de administración de fondos”, dijeron fuentes de la Contraloría: “El Ejército es una entidad vertical, y un general de brigada de la Inspectoría no puede investigar a un superior, un general de división”.
Nada de secretos
De acuerdo con fuentes del Ejército, la medida adoptada por el general César Reinoso no es consecuencia de las imputaciones del general Rafael Hoyos, sino del cumplimiento de un cronograma de trabajo de la Inspectoría. Como parte de esta labor se ordenó la suspensión de la firma de contratos por 2.4 millones de soles con empresas de los Díaz Costa, debido a irregularidades detectadas en los procesos de compra de uniformes camuflados. Lo cierto es que la documentación está fechada en días posteriores a las denuncias del general Hoyos.
El Ministerio de Defensa precisó que más bien fue el titular del despacho, Allan Wagner, quien ordenó la inspección a las adquisiciones debido a la información publicada por la prensa. El ministro Wagner había recibido reportes de que desde hace algunos años un grupo de empresas de la familia Díaz Costa monopolizaba las compras del Ejército, y que ganaban con frecuencia las licitaciones usando a otras personas para que se presentaran como representantes de sus compañías.
Por omisión, exceso de confianza o complicidad, los encargados de la Digeloge y del Sinte no verificaban la documentación que entregaban las compañías de los Díaz Costa y les otorgaban la buena pro.
Mala fama
Esta es la segunda investigación que alcanza a las empresas de los Díaz Costa. Se encuentra en curso otra pesquisa relacionada con la provisión de uniformes y pertrechos que se compraron con un fondo especial para reforzar a las tropas de la Región Militar del Centro (RMC), que combaten a Sendero Luminoso en los valles del Ene, Apurímac y Huallaga. A los Díaz Costa se les atribuye haber proveído uniformes de combate con deficiencias de confección.
La determinación de investigar las ventas de las empresas de los Díaz Costa no solo en lo que va del 2006, sino también en los años 2000, 2001 y 2002, se debe a que una indagación interna de la Inspectoría de la Digeloge encontró indicios de irregularidades.
El 16 de octubre, el inspector de la Digeloge, general Francisco Vargas Vaca, remitió a sus superiores una lista de compras efectuadas este año a 17 empresas por 7.3 millones de soles. Todas las compañías están relacionadas con los Díaz Costa.
En su informe, el general Vargas Vaca adelanta que, luego de revisar las compras efectuadas en este año, “se advierte circunstancias de presunto favoritismo del Sinte hacia la familia Díaz Costa”. Y resalta que las empresas de dicha familia “registran antecedentes de irregularidades durante la ejecución de diversos procesos de selección (y compra) llevados a cabo en el Ministerio del Interior y en el Ejército del Perú”.
En el caso del Ministerio del Interior, se refiere a que la PNP adquirió bombas lacrimógenas a la empresa “Military Autdoor”, de Renato Díaz Costa, que habían sido robadas a la propia policía.
El caso de las compras ilícitas recién sale a la luz.
Julio César y Renato Díaz Costa, dos de los miembros de la familia propietaria de la red de empresas proveedoras del Ejército que se encuentra investigada, no respondieron al pedido de una entrevista ni a un cuestionario elaborado por La República.
Julio César se limitó a señalar que la denuncia es parte de una campaña de desprestigio.
Datos
MODALIDAD. Los Díaz Costa se presentan a licitaciones con varias propuestas y empresas a nombre de sus empleados.
SEÑALADOS. En el transcurso de 2006, las compañías de los Díaz Costa han sido denunciadas ante Consucode, Contraloría, el Ministerio de Defensa y la Inspectoría General del Ejército por sus prácticas indebidas.
ANTECEDENTES. En el 2002 la C. de Fiscalización recomendó a Consucode la inhabilitación de dos de sus empresas. |